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[One-shot] "Colores"

viernes, 3 de agosto de 2012
♫: Clicks del teclado
♥:sueño
Think: Dormir -w- XD

Bien, hola :DDD! paso de rapido para dejar un fic, es hetero, lo hice para una amiga~~ si lo leen gracias, de verdad aprecio que lo hagan~ sin mas... Douzo!

Título: "Colores" -este es el titulo, lo acabo de inventar BD...#Fail-
Autor: Yops -sarahi XD-
Parejas: ChinenxOC -YuKy- (one-side) y YutoxOc -YutoxVicky-
Dedicado: a Vicky♥ 
Género: AU, angst, escolar, random -w-
Extensión: One-shot
Summary: ----- incapacitada para hacer uno
Advertencias: OOC y ya
Notas: Vicky querida, es el fic que te debia de años! XDD lo siento si no es algo feliz, pero, no hay drama en mi vida, si no hay drama en mi vida me veo forzada a hacerla(?) XDDDDD espero que te haya gustado~
p.s. se aceptan jitomatazos -w-

*----*----*----*

El sonido del rodar de las llantas del tren sobre  las vías era muy notorio, un campo verde con pequeñas casas con amplía distancia entre ellas, era el paisaje que tenía detrás de esa ventana, sacó de su compacto morral una libreta de dibujo y un estuche de lápices de colores, siempre los llevaba consigo, en donde  sea la inspiración se hacía presente, tomó el lápiz que era similar al gran cielo que tenía encima de él; aquel viaje tenía como motivo la celebración de su graduación sus amigos lo propusieron,  Yuri sentando en un vagón de ese gran tren, ignoraba a los que alguna vez fueron sus compañeros de clase, después de todo él era así, sin quererlo (y a veces sí) se cerraba tanto en su interior que nadie podía entrar, después de todo ¿de que servía?, eran personas que a la larga jamás volvería a ver.
— ¿Qué haces?—preguntó Vicky al chico que tenía justo en frente.
—Dibujo...— de repente la voz de ella logró sacarlo de su interior.
—Bueno eso lo sé— sonrió un poco- pero, ¿qué dibujas?-estiro un poco su cuello, tratando de ver lo que Yuri guardaba celosamente.
—Un recuerdo...— algo de melancolía se oyó en su responder.
—Por alguna razón, lo supuse— Vicky era la única que lograba entrar en la pequeña fortaleza que Yuri imponía, no por nada Vicky era la chica que tanto le gustaba; mostró su cuaderno, dejándolo ver sólo a los ojos de la chica, los garabatos que trazo, Vicky asintió con su cabeza, como prueba de que le gustaba lo que veía.
— ¡Genial, Yuri!— también era de la pocas personas que le permitía que lo llamase por su nombre.
—Gracias, pero aún no tiene forma— dijo con cierta modestia, algo raro en él.
—Lo sé,  pero eso no quita que siga siendo genial— poso su mano en el antebrazo de Yuri, se levantó de su lugar y se dirigió a con su amiga, pero antes le dedicó un gesto cálido a Yuri, el corazón del pelinegro tomó un color que sólo Vicky sabía pintar.

La siguió sólo con su mirar, sólo hasta el momento en el que se sentó con una de sus amigas; por un momento pensó que Vicky preguntaría por su recuerdo,  por un momento deseo que así hubiera sido, pero sinceramente no sabría qué contestar, pues ni él estaba seguro de que era lo que plasmaba, por ende no tenía idea de lo que pudiera haberle dicho, estuvo bien que así fuera, con sinceridad sólo podía asegurar algo: era el recuerdo de la primera sonrisa que Vicky le regaló.  Atesoraba tanto ese momento que optó por guardarlo en su libreta y no sólo en su mente. No tenía muchos detalles de ese día, sólo recordaba que se encontraban en clases y que Vicky había volteado, le miro y sonrió, eso le bastó para despertar algo en él, 'algo' que con el tiempo creció.

Sí lo meditaba bien, siempre hubo oportunidades para confesarse, pero en ninguna tuvo el valor, prefería guardar la imagen que Vicky le daba, de una Vicky alegre, cerró sus ojos por unos instantes, necesitaba visualizar su obra, pero sólo logró ver como su corazón fue un gran lienzo en blanco, un lienzo que se manchó con tantos colores bonitos, colores que sólo Vicky tenia.
—Hemos llegado, Yuri—  de nueva cuenta apareció Vicky anunciándole que el tren paró y que ellos habían arribado a su destino, guardó sus cosas y fue con ella y con los demás.

Salieron de la estación, fueron a un lugar fuera de la ciudad, al campo, no había plan alguno, sólo salir para hacer más tonterías y recordarlas en un futuro, buscaron un lugar, se situaron a lado de un río, y casi al instante todos corrieron en cámara lenta por el lugar, haciendo parodia de los dramas, Yuri se limitó a verlos, se estiro y optó por continuar lo que comenzó en el tren, miró a su pequeña musa, se divertía tanto, era exactamente así como quería guardarla, pero ella notó que de nueva cuenta se apartó, por inercia fue hasta él, le arrebató su morral y lo lanzó al pasto, le sujeto de la muñeca y lo llevó consigo.

Ya con los demás intentó jugar, sintió frío, comenzaron a vaciarse agua helada del río, la idea de estar mojado no le agradaba mucho, y sobre todo no le interesaba, pero ahí estaba,  sinceramente siguió el tonto juego por ella, ya que ella fue quién le invitó en ir y además, podía tenerla cerca un poco más, con ambas manos junto un poco de agua y su detrás de ella, Vicky corrió hacia un árbol, quería protegerse de su inesperado atacante.
— ¡VICKY!— gritó Chinen, provocando que la chica cerrará sus ojos y utilizará sus brazos como escudo.
— ¡YURI NO!—escondió su rostro, esperaba estar empapada, pero al no sentir el agua, abrió sus ojos y bajo la guardia, justo en ese momento Yuri apenas y le tiró uñas cuantas gotitas. — ¡Me timaste!— le dio un ligero golpe en su brazo y se soltó a reír; Yuri jamás se atrevería en hacerle algo así. — ¡Ah!— de pronto la chica de cabellos claros grito y salió corriendo, Chinen no tenía idea de porque Vicky reacciono así, no hasta al sentir una refrescante, mejor dicho una helada humedad sobre su cabeza, las carcajadas de alguien le hizo girar.
— ¡YUTO!— el bajito espeto enojado.
— Sólo es un juego- dijo quitándole importancia al hecho, acto seguido Yuto fue tras la chica que hace unos instantes salió huyendo, él se limitó en verles, de alguna manera el alto siempre lograba arrebatarle la atención de Vicky; mojado, Yuri se sentó sobre el pasto.

Al cabo de un rato, todos estaban empapados y exhaustos, todos dispersos por el gran campo, de nueva cuenta Chinen estaba sólo con sus pensamientos, después del juego, quiso sentarse junto a Vicky, pero  el lugar que quería estaba ocupado por Yuto, enojado consigo por no ser más atrevido tomó su libreta bruscamente, de ella salió una hoja suelta doblada en dos, era una carta para ella, en está decía lo que siempre deseo decirle: "Te quiero".  Dos simples y directas palabras, dos palabras que demostraba y  que llevaban el peso de sus sentimientos, tenía planeada dársela el último día de clases, pero como costumbre, falló, no encontró el momento ideal, al final de cuentas esa carta se quedó con él, "Y ¿sí se la doy?", una pregunta que se dibujó en su interior, después de este día no tendría más, y casi de la nada, salió el valor que siempre se negaba en mostrarse, se levantó, con su corazón y esperanza en un trozo de papel, Yuto aún no se iba, pero poco le importaba estaba decidido.

Un sonrojo tierno ilumino sus mejillas después de la acción que el alto tomó hacia ella, ¡Desde cuando deseaba probar los finos delgados de Yuto!, aunque había sido un corto contacto, no quitó el hecho de que la hizo feliz, la frase que siempre anhelo oír la dijo a la perfección "¡Vicky, me gustas!" y ella correspondió, también le gustaba Yuto, después de aquel beso, el alto entrelazo su mano con la de ella.

Entre la bulla que los demás hacían por la nueva pareja, una lágrima se asomó, retrocedió hasta perderse de la vista de todos, su confesión era innecesaria, todo él era innecesario,  al ver aquella escena sintió como sí Vicky hubiera tomado un balde de pintura negra y la hubiese lanzado sobre el lienzo de su corazón, borrando todos los bellos colores y sensaciones que ella plasmo, dejando en su lugar un terrible color y dolor, otra lágrima salió, y otras más la siguieron, ¡no podía evitarlo! y no sabía cómo detenerlas; feliz, esa así como ella lucía, es así como le gustaba verla, es así como la recordará por siempre, fue por su mochila, término su dibujo y arrancó la hoja y sin avisarle a alguien, se fue, no aguantaba encontrarse ahí; no tenía ojos para verle a la cara sin desmoronar la suya, sobre las pertenencias de Vicky dejó el dibujo, titubeo en dejarle su confesión, lo hizo, después de todo ya tenía todas de perder; el dibujo no era la gran obra de arte, es más dudaba en que Vicky pudiese descifrarlo sólo era un montón de tontos garabatos!, partió rumbo a la estación, tantos colores le pintaron, tantos el blanco de su ser jamás regresaría, llegaría a casa para tratar de restaurarlo, un poco de agua de salada serviría.

-Fin-  
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[Oneshot] Hetero, YutoxOC *yo XD*

lunes, 7 de mayo de 2012

♫:los tics del teclado XD
♥: nada ando insensible (?) XD
Think: Ahora en Yuto XDDD

Bien~~~ este lo tenia en FB...XDDDDD!

Título: ------ (me siento incapacitada para ponerle uno XD)
Autora: yo D///x!
Pareja: SaraJima.. D///x! *Yuto y yo pues XD*
Género: Hetero?,,,random...escolar :D (?)
Extensión: wan-chot! *one shot XD*
Notas: aasdasdas este lo escribi para Hiba-chan, no para mi, para HIBA-CHAN!, un dia en el fb salio el tema de que "debia hacerme uno" que era justo no recuerdo porque, el punto es que se lo prometi, pero no lo queria acabar y pero luego le prometi "sino te doy tu sarajima, que nino se case con masami!" no puedo permitirme eso XDDDDDDDDDDDDDD en fin aca esta D:!

*---*----*---*---*---*

-¡Me gustas!- un joven particularmente alto  se confesó mientras estiraba la mano derecha que sujetaba un listo rojo con puntitos negros; la chica, Sarahi, quién recibió tal declaración puso una cara de asombro y se sonrojo, y no emitió sonido alguno.
-Soy Yuto... y ¡me gustas!- sí lo pensaba bien, nunca había hablado con ella, así sin más se presentó y volvió a declararse, bajo la mirada, estaba nervioso, reunió tanto valor para decir las dos palabras mas fáciles y a la vez difíciles de decir; Sarahi, quién comía en una jardinera de la escuela,  dejó su almuerzo a un lado y agacho su cabeza para ocultar la vergüenza que sentía en ese precisó momento; el alto, Yuto siguió con la mirada el gesto de la chica del broche de corona que adornaba su cabello.
-¡De-déjame!- por fin artículo Sarahi.
-Pero... me gustas…- tomó su mano pero al momento del contacto, Sarahi se soltó y salió corriendo. Yuto sólo se quedó con un pucherito triste dibujado en sus labios, vio que la chica dejó su comida olvidada, la tomó, se la entregaría para así aprovecharía la oportunidad que se le presentó. Yuto no lo pensó dos veces y salió corriendo tras su pequeño amor, Sarahi al notar que lo seguía decidió apresurar su pasó, Yuto hizo lo mismo, Sarahi de un momento a otro acelero su caminar, vio a alguien conocido y fue hasta ella, aunque estaba con su torpe hermano pero eso no importaba.
-¡Hiba-chan! ¡Dile a ese chico que me deje!- abrazo a su amiga, esperando a que está la protegiera.
-¿Cual chico Sa-chan?- separó a la muchacha de cabello ondulado de ella; Yuto llegó hasta ellas.
-¡De ese!- señaló Sarahi
-¡Dejaste tú almuerzo, Sa-chan~!- mostro el bento esbozando una gran sonrisa.
-¿De el?- Dijo sin más Hibari.
-No es tú hermano, Hiba-chan?- preguntó un rubio de nombre Yuya.
-¡Yuto! ¿Qué le haces a Sa-chan?- Hibari cuestionó asombrada al otro hijo de su madre. Yuto no quería responder ante tal pregunta, significaba que aparte de Sarahi, otros más tenía que enterarse y con esfuerzos apenas logró decírselo a su amada, Hibari miraba con cierta intensidad al chico de cabellos negros.
-Le dije que me gusta...- la mirada de su hermana le hizo hablar, Sarahi se oculto. Yuya visualizo el listón que Yuto aún traía entre sus dedos y le reconoció, y de un hábil movimiento se lo arrebató al chico del lunar de bajo de su ojo izquierdo, quién lo guardaba celosamente.
-¡Eso es mío!- reclamó suyo aquel trozo de tela.
-¡No! ¡Ese es mío!- dijo Sarahi, tomándolo y ocultándose de su peculiar acosador.
-¡Tu me lo diste!-Yuto formó un puchero y se cruzó de brazos.- ¡Recuérdalo!, fue en el viaje escolar...-Aún con su clara pose de enojó, Yuto sentía un poco de tristeza, la chica que le gustaba no se acordaba de él.

Sarahi alzó su vista, esperando encontrar en el cielo azul el recuerdo de ese día, estaba segura que en ese viaje había perdido su listón, pero no recordaba a Yuto. El joven pelinegro al notar que Sarahi no hacia memoria alguna sobre el,  decidió explicar el recuerdo: Fue en una excursión organizada por la escuela, todos los alumnos fueron a un museo, se separaron por grados para recorrer por partes el lugar, la hora del almuerzo llegó, su mamá le preparó un par de sándwiches y los colocó en un recipiente, salieron de las instalaciones, pues se tenía prohibido comer dentro del lugar y debajo de un árbol con sus amigos se sentó, dio el primer bocado, " “¡Delicioso!”, su mamá tenía una gran sazón,  disfrutaba de su aperitivo, pero sus amigos y los demás compañeros del salón de Sarahi comenzaban a avanzar, como pudo se metió a la boca lo que restaba de su emparedado, se levantó bruscamente y corrió un poco pero, por lo irregular del terreno, tropezó y cayó, soltando su bento.
-¡Duele…!- se revisó su antemano, se raspo ligeramente.
-¿Te encuentras bien?- una chica de coleta se acercó a él. -Luce doloroso- pico la herida con su dedo. Yuto hizo una mueca de dolor; Sarahi se hinco junto a él, abrió su botella de agua y la vacío sobre la raspada de Yuto. - Es mejor limpiarla con agua a dejarla así, ¿no?- Sonrió para el, a Yuto se le iluminaron las mejillas de un color rojizo; Sarahi buscaba algo con que se secar, pero no tenía nada a la mano, chasqueo los dedos y de un sólo movimiento tiro del listón del cual su cabello se sujetaba, dejándolo libre, y con eso quitó el exceso de agua, después de eso, se lo dio a Yuto para que lo sujetará por unos momentos, de la bolsita de donde traía su comida extrajo unos curitas. -Mi hermano me los dio...dice que soy muy torpe- le dedicó otra sonrisa y se lo colocó. -¡Listo!- se colocó de pie y le extendió la mano, ayudando a Yuto a hacer lo mismo. -¿Te sigue doliendo?- Yuto con torpeza negó, no soltaba la mano de la chica. -¡Que bien!- Yuto preguntaría por el nombre de ella, pero alguien la llamó, "Sarahi-chan!", se despidió, miro la mano de Yuto, "¡Ah lo siento!" y la soltó, Sarahi hizo un ademan de despedida y fue hasta su grupo, "Sa-chan" dijo para sí con una sonrisa, observando el pedazo de tela que desde ese momento se volvió su tesoro, desde aquel momento, tuvo un afectó por Sarahi.
-¡Ah~!- sin más explicaciones contestó Sarahi.
-No te dio el listón, lo dejó olvidado- Yuya añadió, queriendo molestar a Yuto.
-¡Es tú culpa Sa-chan!- Hibari defendió a su hermano- ¡Tú le diste una razón!- sabía que quizás exageraba, pero no dejaría que el tonto de Yuya molestase a su pequeño hermano.
-¿¡Yo!?- se auto señaló- ¡S-Sólo lo ayude!, no es una razón...- Yuto parpadeo un poco.
-Sa-chan…- un sonido le interrumpió, fue la campana que anunciaba que el descanso llegó a su fin; Sarahi con su cejas fruncidas, dedicó una mirada a los presentes y se fue.
-¡Sarahi! ¡Tú almuerzo!- Yuto gritó y fue detrás de ella, aunque eso era más que un mero pretexto para estar cerca de ella.
-Bien, ¿Nos vamos también?- Yuya extendió su mano, esperando a que Hibari la tomase, no tardó mucho es responder a su acto, Hibari la sujeto.

A partir de ese día, la presencia de Yuto alrededor de Sarahi era cada vez más constante, para Yuto, lo más vergonzoso en decir ya había pasado, así estar cerca de ella era estar más aproximado a su corazón, o en eso creía; A donde quiera que fuese, él estaba ahí, siempre con el mismo porte: esa estúpida y adorable sonrisa, que por su culpa no podía decirle que no fuera tan...cercano, la ponía de nervios, aunque su sonrisa era linda, movió la cabeza de un lado hacia otro, pero le desesperaba a veces, porque cada vez se acostumbraba a su presencia, se asomó por el corredor con la ilusión de no verlo ahí, de pie, esperándola, al parecer no fue, respiro un poco más tranquila, abrió de lleno la puerta corrediza del salón y al primer pie fuera de este, lo escuchó, era demasiado bueno para ser cierto.
-¡Lo siento!, se me hizo tarde- se disculpaba sin razón alguna-
-No te preocupes- sin muchos ánimos respondió Sarahi
-¡Dame! ¡Te ayudó!- con un peculiar brillo en los ojos, tomó la mochila de la chica.
-¡No tienes que ser tan atento!- replicó Sarahi al momento de que Yuto agarró el asa de su bolsa escolar.
-No es mi intención...- de un momento a otro el humor de Yuto cambio, borrando aquella sonrisa y colocando una triste mueca, Sarahi noto que dijo algo mal.
-No... Quise sonar así, sólo no tienes que cargarla siempre...- atrás de toda esa explicación, Yuto percato una disculpa.
-¡Pero quiero hacerlo!- Sarahi respiro profundo y accedió a su ayuda, con la condición de que quitara aquel gesto, no le gustaba que por ella, el alto estuviese así; Yuto lo hizo y volvió a su temple de siempre, tomó la mochila y sujeto la mano de Sarahi, ella no quería, pero estaba segura de que sí decía algo, lo ocurrido hace unos momentos se repetiría.
-¡Ah!- soltó la mano prisionera de Sarahi para así meter la suya a uno de sus bolsillos del pantalón. -¡Mira!- sacó un pequeño dije.
-¡Un pollo!- sin querer se emocionó, y tomó aquel trozo de metal en forma de un pequeño emplumado -¡Que lindo!, ¿Donde lo conseguiste? ¡Quiero uno!- con una sonrisa le preguntó al alto, que por unos momentos quedó embelesado, disfrutaba ver aquella mueca que en su ser llegó a creer que ponía sólo para el.
-Puedes quedártelo- una felicidad invisible se oyó.
-¿En serio?, ¡Gracias!- siguió mirando con afán al dije; el consejo de Hibari, ayudó mucho a Yuto,  unió su mano con la de Sarahi de nuevo.

Durante el camino a casa, Yuto hablaba tanto, ¡parecía no respirar!, no es que lo molestase, Sarahi prefería dejarlo guiar los temas de conversación, ella le costaba poder hablar, así por ella estaba bien, sólo que, el problema era que todo el rato tenía que tener la vista alzada, ella es un "poco" más baja que el, carcajeo para sus adentros, un pequeño momento de silencio se presentó, Yuto noto que la chica divagaban en su mente, a veces se preguntaba en que tanto pensaba, tenía una pequeña esperanza de el estuviera dentro de ellos.
-¿Que tanto piensas?, ¿Sa-chan?- rompió el hilo de ideas que la chica formaba.
-En lo cansado que es verte, ahora...- dijo sin más, pero no con la intención de ofender, de verdad le dolía el cuello en ese momento, se había lastimado la noche anterior.
Yuto, llevó su mirada a otra parte, a veces Sarahi, no se fijaba en lo que decía, simplemente lo dejaba salir, él lo sabía, pero, está vez sí le dolió, soltó con delicadeza la mano de Sarahi y con cuidado le entregó su mochila.
-Sí te cansa estar conmigo, me lo hubieras dicho desde un principio y yo no te molestaba más...- con una amarga sonrisa comenzó a hablar.
-No... Yo no quise...- Sarahi comenzó a balbucear, noto que sus palabras no eran las correctas y ahora quería explicar que esa no era su intención.
-No te preocupes, yo entiendo...- Sacudió su mano y el pelinegro se fue a dirección contraria a la cual iban los dos.

Sarahi no supo que hacer, ¿Ir detrás de el?, ¿Dejarlo marcharse? por alguna extraña razón no se movía, está vez, ella lo estaba consciente de su error, se quedó en aquel lugar por unos minutos, respiro hondo y  se encamino a su hogar; ¡Genial! ahora se sentía culpable, el...tan amable y ella tan torpe, ¡su hermano tenía razón!, pero con está situación ni todos los curitas del mundo ayudarían a sanar a Yuto.

Llegó a casa, y sin muchos ánimos pasó directamente hasta su habitación, ¿De verdad era una molestia para ella?, ¿Tan ensimismado estaba sólo en su sentimientos que ignoro los de ella?, quizás debía dejarlo por la paz, miro su escritorio, tenía un montón de deberes que hacer, pero no tenía muchos ánimos, ni a bajar a cenar quiso, ni por las múltiples amenazas de su hermana bajo, decidió meterse a la cama temprano, al día siguiente tenía un día largo. Sonó su alarma, con pocas ganas se levantó y se colocó su uniforme, ahora no se quedaría esperando a Sarahi como se había acostumbrado, bajo antes que Hibari, sabía que ella lo cuestionaría y él no quería eso. La mañana era fresca, "seguro a Sa-chan le gusta..." de nuevo ella en su pensar, sería difícil ya no relacionarse con ella; Llegó hasta la entrada de la escuela y fue hacia vestíbulo del plantel, y llegó hasta su aula, al parecer ya alguien de sus compañeros llego, tiro de la puerta.
-Buenos días...- no tenía nada de buenos.
-Buenos días...- giro para ver quién respondió, era Yuya, lo miro extrañado, el que hacia allí, ese no era ni su grado, Yuya se acercó y le dio una pequeña bolsita transparente con galletas.
-Alguien te manda esto- puso aquel paquetito sobre las manos del alto, quién lo miro fijamente, el nudo estaba hecho de un listón bastante familiar, era su listón,  jaló de él y sacó una nota, "Lo siento", sin notarlo , Yuto comenzó a sonreír, miro de vuelta a Yuya.
-De verdad, lo lamenta, es tonta y no sabe lo que dice hasta mucho después...- salió del aula, sin antes de darle unas palmaditas al brazo de Yuto.

Dejó su mochila en su pupitre y salió del salón para dirigirse al de Sarahi, estaba seguro que la encontraría ahí, y fue así.
-¡Sa-chan!- grito su nombre al verla frente a una ventana.
-Yuto...Yo, de verdad lo lamento- juntaba sus dedos nerviosamente. -No era mi intención decirte eso, me refería a que siempre te veo con la cabeza en alto, ademas...
-¿Las hiciste tú?- la interrumpió, entendió lo que decía, mostró las galletas y se acercó a ella.
-No... Bueno sí, ¡mejor no las comas! no saben bien...- trato de quitárselas, pero él no la dejaba, Yuto colocó una de sus manos sobre la mejilla de Sarahi, sin verlo venir, los labios de Yuto estaban posados sobre los de ella, ambos cerraron los ojos y después de un corto momento se separaron, los dos con un color rojizo en todo el rostro.
-Te perdono, pero ya no me lastimes, ¿Vale?-
Sarahi sólo parpadeaba, ¡de nuevo esa sonrisa!, fue poco el tiempo que no la vio, pero sin duda la extraño, Sarahi sólo afirmó con la cabeza.
-¿¡Me dices "Si"!?- una petición repentina por parte del alto, Sarahi pensó que se refería a que respondiera a su pregunta así que dijo "sí". -¡Bien! ¡te informó ahora ya sales conmigo!- sonrío victorioso.
-Pero yo no te he dicho...- Yuto corto sus palabras.
-Me lo acabas de decir, ¡ven vamos a comerlas juntos!- se refirió a las galletas, tomó la mano de Sarahi y se “dispusieron” salir al jardín, bajaban las escaleras. -¡Ah! Espera…- Yuto bajo unos escalones más y estuvo a la altura de Sarahi, volvió a unir sus labios con los de ella, sabía eso le molestaba, pero aun así le correspondió, se alejó lentamente y la miro a los ojos.
-Ya deja de hacer eso...-
-Si... si...- No le haría caso, en cualquier momento lo volvería a hacer, Sarahi bajo lo que restaba de escalones y se sujeto de Yuto, ¡era su culpa que de la hubiese acostumbrado!.

-Fin.-  

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