Mostrando entradas con la etiqueta #Fanfic-One Shot. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #Fanfic-One Shot. Mostrar todas las entradas

[One-Shot][DaiKei] "Un poco de valor"

viernes, 28 de septiembre de 2012
♫: A los grillos
♥: nothing~
Think: MatsuMiya forevah~


Konbannu~ Sa-chan desu~  pues hoy, vengo con un fic que tenia en mi LJ~ he decido postearlo aca~~  ah! otra cosa...alguna lee fics de Arashi? porque he escrito la idea (si primero sin personajes) pero he decido hacerlo MatsuMiya (aca JunxNino) ...fue un proceso interesante cuando llegue a esto XDDD, pero esa será otra entrada...que mas les digo no pues nada... pasemos a lo que nos interesa~~

Douzo~ 


*//////*///////¨*//////*

Título: "Un poco de valor" -otro titulo fail a mi lista XD-
Autor: Yops -sarahi XD-
Parejas: DaiKei (si asi como leen~) Hikaru y Keito no son pairing!
Dedicado: en la comunidad este fic era para Flan-chan, sigue siendo suyo
Género: Angst, Drama, Humillación (en el lj, me fue pedido asi) 
Extensión: Wan-Chot (One-Shot pues XD)
Summary: ----- incapacitada para hacer uno
Advertencias: OOC y alguien sufrira...no mucho no doy para tanto XD
Notas:  como decia, este fic fue para una comunidad en el LJ, en el cual se hacian retos...pues este fic fue un reto -literal- para mi, en cual Flan-chan me pidio especificamente los generos, los personajes y como queria la trama... no di para mucho, pero a ella le gusto~ soy feliz por ello...que mas...es totalmente predecible...ya no vere la rosa de guadalupe lol! XDDD sin mas... douzo~ -again-

---------


No encontraba divertido a lo que esos dos chicos le hacia Inoo, molestarlo a no más poder, insultándole hasta estar satisfechos, simplemente no le hallaba grato, se acerco al chico delgado que se encontraba en el piso, sus atacantes, un joven de cabellos castaños y otro de cabellos negros, partían a otra dirección.
— ¿Te encuentras bien, Kei?— trato de ayudarlo a ponerse de pie, Kei sonrió amargamente y contesto.
—Supongo que sí, Daiki— sacudió sus ropas, sujeto los lentes que tenia Daiki en mano, los había recogido.
—No deber…—el más bajo fue interrumpido por el alto pelinegro.
— ¡No digas nada! ¡No es tan fácil como crees!— dijo un tanto frustrado, del dicho al hecho hay un gran estrecho, recogió sus libros que tirados estaban en el piso, dejando solo a Daiki. No le gustaba ver a Kei así, sufría tanto como él, aun así, no le ayudaba, no sabía cómo hacerlo y tampoco quería estar en un lio con Hikaru o Keito o ambos, sería arriesgarse mucho, buscaría una forma de auxiliarlo, por ahora se limitaría en ir a verlo a su casa.

Subió al bus que lo llevaría, el trayecto no era largo y al cabo de unos minutos se encontraba en la en la cual bajaría, salió del bus adentrándose por la calles del suburbio, su vista encontró a Inoo, lucia decaído, más de lo normal, su mirada era triste, se acerco a su figura, parándose junto a él, Inoo miro a su lado, lo sintió llegar, miro a Daiki para después voltearse y mirar hacia otro lado.
—Dai…creo que se cómo acabar con esto— dejo escapar un suspiro lleno de melancolía, Daiki solo lo observo.
—Quizás qui…- Daiki le tapo la boca con una mano.
— ¡No te atrevas ni a pensarlo! ¡Me oyes Kei!, no permitiré que por culpa de esos dos te hagas daño— con seriedad y enojo le reclamo Daiki a Kei.
El chico de cabellos rizados se sorprendió al ver la reacción del pequeño castaño, nunca pensó que lo preocuparía de tal manera, en los ojos de Daiki pudo ver como se reflejaba tales sentimientos.
— ¡Prométeme que no lo harás!— recargo su cabeza en el pecho del mayor.
—Lo…prometo—
—No sé cómo, pero te ayudare —

Pasaron varios días sin que los “matones” molestasen a Inoo, quizás habían encontrado un “juguete” nuevo o eso suponía Arioka, aunque era algo egoísta estar aliviado con tal suposición, mientras otro padece, su amigo no era víctima, pero eso no duro mucho. Camino hacia el salón de clases, una escena le revolvió el estomago, de nuevo ese par aturdiendo a Kei, este solo escondía la cara como si eso pudiese defenderlo de las burlas, el castaño, Hikaru, tomo sus anteojos.
— ¡Devuélvemelos!— pidió Inoo.
—Oíste Keito, quiere sus gafas— Hikaru dijo burlonamente
— ¡Vamos Hikaru!, los pidió amablemente— Arrebato sin cuidado alguno, aquel instrumento que ayudaba a la visión de Kei, se los puso enfrento de Inoo para que los agarrase, justo cuando el chico del piel más pálida los iba a sujetar, los dejo caer y los piso.
— ¡Perdón! Mi error— Ironizo Keito.

Esto era el colmo, las agresiones cada vez empeoraban, Daiki cerró su puño, estuvo a nada de gritarles que lo dejaran en paz, pero un profesor se acerco a aquel trió.
— ¿Pasa algo?— pregunto el profesor.
—A Kei se le rompieron las gafas— contesto Hikaru, cambio su temple burlón a una preocupada.
—Tropezó y por error las piso— anidio Keito, estos dos vieron a Inoo dándole a entender que afirmara o sería peor después, no tuvo de otra y dijo que toda esa mentira era verdad, el profesor los hizo pasar al salón, dejando a los anteojos rotos de Kei en el suelo, Daiki se acerco a ellos y los tomo, aun estaba furioso.
—Ya sabré como ayudarte— murmuro pasa si.

Pasaron los minutos dando paso a la siguiente asignatura, la clase de educación física, dio inicio y como era común se cambiaron el uniforme y salieron a la cancha para realizar sus actividades, los chicos jugando futbol, las chicas basquetbol, la clase transcurrió “normal”, ese par hacia de las suyas, ya sea colocando el pie para que otro compañero cayera o empujando a otros para que chocaran entre así, el profesor dio el silbatazo que indicaba que era hora de volver a cambiarse, llamado y obligado por el profesor, Arioka recogió los balones y demás cosas que utilizo su grupo para la clase, concluyo y fue directo a los vestidores.

Terminaba de cambiarse, estar solo en ese cuarto lleno de lockers podría resultar peligroso, se coloco sus zapatos, disponiéndose a partir rumbo al salón, a unos pasos de la salida del vertidos un par de manos lo detuvieron.
— ¿Por qué tan rápido Inoo?— era la voz de Hikaru. Kei estaba asustado, trato de zafarse del agarre, pero el chico castaño se aferro mas a los brazos del pelinegro y aplico un poco mas de fuerza haciendo que Inoo retrocediera poco a poco.

Acalorado y molesto por haber sido el único que “ayudara”, entro al vestidor y aparentemente todo estaba tranquilo, ¿era su mente o qué?, parecía escuchar algunas voces, busco por el lugar, aquel sonido provenía de las regaderas, dio unos cuantos pasos para ver que sucedía, dio un gran respiro, presentía que no era algo bueno y en la esquina del pedazo de cuarto, vio algo que le rompió el corazón y al mismo tiempo le hirvió la sangre, un Inoo semi-desnudo, tratando de sostener la única prenda que le quedaba, a un Yaotome forcejando y golpeando a Inoo, con una asquerosa sonrisa dibujada en sus labios.
— ¡Para, por favor!— débilmente decía Kei, Hikaru como de costumbre hacia oídos sordos ante cualquier suplica, logro rasgarle su bóxer, Inoo mas humillado no podría sentirse.

Su cuerpo no reaccionaba, quería ir a romperle la cara, hacerle sentir por todo lo que Kei había pasado y quizás más, un “clic” se escuchó, miro hacia donde provenía ese peculiar sonido, era el celular de Yaotome, después de todo lo que le hizo a Kei ¡le tomo una foto!, Inoo al escuchar supuso lo que era y escondió su cara entre las piernas dejando escapar unas lágrimas.
El castaño más bajo se acercó furiosamente a Hikaru, tirándole un puñetazo en la cara logrando que cayera al frio piso y soltara su celular, no tardó mucho en reaccionar y sin ver quien era hizo lo mismo, provocando que Daiki se tambaleara y chocara con la pared, el más alto se abalanzo sobre él, sin perder tiempo lo tomo por la playera y lo tiro, le otorgo unas patadas en el estómago, Daiki se doblego ante el dolor.

— ¡Daiki!— Gritó el pelinegro, Hikaru se burló de ambos, dio media vuelta; Arioka al escuchar su nombre recobro algo de valor, no se dejaría intimidar por Yaotome, no si quería proteger a Inoo, se puso de pie, sujeto a Hikaru por los hombros lo giro y le golpeo justo en la nariz, haciéndole sangrar, así ambos chicos comenzaron una lucha, uno peleaba por él y el otro por alguien importante, “¡Vístete Kei!”, grito Daiki mientras se enfrentaba con el otro, quien se encontraba por encima suyo, Inoo no reaccionaba, en ese instante el profesor entro a las regaderas y furioso al ver tal escena, separo a los dos castaños.
— ¡¿Qué demonios les pasa?!— grito el profesor, yendo con Inoo para auxiliarlo, lucia muy pálido, le ayudo a levantarse, cubriéndole con una toalla que estaba por ahí.

Llevo a los dos golpeados chicos a la dirección, ambos tenían que dar declaraciones, uno a uno paso, recibiendo su castigo por haber faltado a la institución.
—¡Me las pagaras Arioka!— sentencio Yaotome, quien aún permanecía en la oficina del director, al parecer desde ahora tenía “cuentas pendientes” con Daiki, Arioka solo dedico una mirada fría y sin temor alguno, quizás si se las cobraría, quizás la pasaría mal, pero no importaba, con tal de cuidar de Kei, se enfrentaría a él y a otro chico si era necesario, camino rumbo a la enfermería , ahí se encontraba Inoo, entro y logro verlo sentado en una camilla, se acercó a él y lo abrazo protectoramente, y le susurro “ya no estás solo, yo te cuidare”, Kei se aferró al menor, lloro un poco, “gracias”, más que la acción, fueron las palabras que le regalo Daiki.

-fin-


(Huye lejos lejos~)
read more»
2 comentarios

[One-shot] "Colores"

viernes, 3 de agosto de 2012
♫: Clicks del teclado
♥:sueño
Think: Dormir -w- XD

Bien, hola :DDD! paso de rapido para dejar un fic, es hetero, lo hice para una amiga~~ si lo leen gracias, de verdad aprecio que lo hagan~ sin mas... Douzo!

Título: "Colores" -este es el titulo, lo acabo de inventar BD...#Fail-
Autor: Yops -sarahi XD-
Parejas: ChinenxOC -YuKy- (one-side) y YutoxOc -YutoxVicky-
Dedicado: a Vicky♥ 
Género: AU, angst, escolar, random -w-
Extensión: One-shot
Summary: ----- incapacitada para hacer uno
Advertencias: OOC y ya
Notas: Vicky querida, es el fic que te debia de años! XDD lo siento si no es algo feliz, pero, no hay drama en mi vida, si no hay drama en mi vida me veo forzada a hacerla(?) XDDDDD espero que te haya gustado~
p.s. se aceptan jitomatazos -w-

*----*----*----*

El sonido del rodar de las llantas del tren sobre  las vías era muy notorio, un campo verde con pequeñas casas con amplía distancia entre ellas, era el paisaje que tenía detrás de esa ventana, sacó de su compacto morral una libreta de dibujo y un estuche de lápices de colores, siempre los llevaba consigo, en donde  sea la inspiración se hacía presente, tomó el lápiz que era similar al gran cielo que tenía encima de él; aquel viaje tenía como motivo la celebración de su graduación sus amigos lo propusieron,  Yuri sentando en un vagón de ese gran tren, ignoraba a los que alguna vez fueron sus compañeros de clase, después de todo él era así, sin quererlo (y a veces sí) se cerraba tanto en su interior que nadie podía entrar, después de todo ¿de que servía?, eran personas que a la larga jamás volvería a ver.
— ¿Qué haces?—preguntó Vicky al chico que tenía justo en frente.
—Dibujo...— de repente la voz de ella logró sacarlo de su interior.
—Bueno eso lo sé— sonrió un poco- pero, ¿qué dibujas?-estiro un poco su cuello, tratando de ver lo que Yuri guardaba celosamente.
—Un recuerdo...— algo de melancolía se oyó en su responder.
—Por alguna razón, lo supuse— Vicky era la única que lograba entrar en la pequeña fortaleza que Yuri imponía, no por nada Vicky era la chica que tanto le gustaba; mostró su cuaderno, dejándolo ver sólo a los ojos de la chica, los garabatos que trazo, Vicky asintió con su cabeza, como prueba de que le gustaba lo que veía.
— ¡Genial, Yuri!— también era de la pocas personas que le permitía que lo llamase por su nombre.
—Gracias, pero aún no tiene forma— dijo con cierta modestia, algo raro en él.
—Lo sé,  pero eso no quita que siga siendo genial— poso su mano en el antebrazo de Yuri, se levantó de su lugar y se dirigió a con su amiga, pero antes le dedicó un gesto cálido a Yuri, el corazón del pelinegro tomó un color que sólo Vicky sabía pintar.

La siguió sólo con su mirar, sólo hasta el momento en el que se sentó con una de sus amigas; por un momento pensó que Vicky preguntaría por su recuerdo,  por un momento deseo que así hubiera sido, pero sinceramente no sabría qué contestar, pues ni él estaba seguro de que era lo que plasmaba, por ende no tenía idea de lo que pudiera haberle dicho, estuvo bien que así fuera, con sinceridad sólo podía asegurar algo: era el recuerdo de la primera sonrisa que Vicky le regaló.  Atesoraba tanto ese momento que optó por guardarlo en su libreta y no sólo en su mente. No tenía muchos detalles de ese día, sólo recordaba que se encontraban en clases y que Vicky había volteado, le miro y sonrió, eso le bastó para despertar algo en él, 'algo' que con el tiempo creció.

Sí lo meditaba bien, siempre hubo oportunidades para confesarse, pero en ninguna tuvo el valor, prefería guardar la imagen que Vicky le daba, de una Vicky alegre, cerró sus ojos por unos instantes, necesitaba visualizar su obra, pero sólo logró ver como su corazón fue un gran lienzo en blanco, un lienzo que se manchó con tantos colores bonitos, colores que sólo Vicky tenia.
—Hemos llegado, Yuri—  de nueva cuenta apareció Vicky anunciándole que el tren paró y que ellos habían arribado a su destino, guardó sus cosas y fue con ella y con los demás.

Salieron de la estación, fueron a un lugar fuera de la ciudad, al campo, no había plan alguno, sólo salir para hacer más tonterías y recordarlas en un futuro, buscaron un lugar, se situaron a lado de un río, y casi al instante todos corrieron en cámara lenta por el lugar, haciendo parodia de los dramas, Yuri se limitó a verlos, se estiro y optó por continuar lo que comenzó en el tren, miró a su pequeña musa, se divertía tanto, era exactamente así como quería guardarla, pero ella notó que de nueva cuenta se apartó, por inercia fue hasta él, le arrebató su morral y lo lanzó al pasto, le sujeto de la muñeca y lo llevó consigo.

Ya con los demás intentó jugar, sintió frío, comenzaron a vaciarse agua helada del río, la idea de estar mojado no le agradaba mucho, y sobre todo no le interesaba, pero ahí estaba,  sinceramente siguió el tonto juego por ella, ya que ella fue quién le invitó en ir y además, podía tenerla cerca un poco más, con ambas manos junto un poco de agua y su detrás de ella, Vicky corrió hacia un árbol, quería protegerse de su inesperado atacante.
— ¡VICKY!— gritó Chinen, provocando que la chica cerrará sus ojos y utilizará sus brazos como escudo.
— ¡YURI NO!—escondió su rostro, esperaba estar empapada, pero al no sentir el agua, abrió sus ojos y bajo la guardia, justo en ese momento Yuri apenas y le tiró uñas cuantas gotitas. — ¡Me timaste!— le dio un ligero golpe en su brazo y se soltó a reír; Yuri jamás se atrevería en hacerle algo así. — ¡Ah!— de pronto la chica de cabellos claros grito y salió corriendo, Chinen no tenía idea de porque Vicky reacciono así, no hasta al sentir una refrescante, mejor dicho una helada humedad sobre su cabeza, las carcajadas de alguien le hizo girar.
— ¡YUTO!— el bajito espeto enojado.
— Sólo es un juego- dijo quitándole importancia al hecho, acto seguido Yuto fue tras la chica que hace unos instantes salió huyendo, él se limitó en verles, de alguna manera el alto siempre lograba arrebatarle la atención de Vicky; mojado, Yuri se sentó sobre el pasto.

Al cabo de un rato, todos estaban empapados y exhaustos, todos dispersos por el gran campo, de nueva cuenta Chinen estaba sólo con sus pensamientos, después del juego, quiso sentarse junto a Vicky, pero  el lugar que quería estaba ocupado por Yuto, enojado consigo por no ser más atrevido tomó su libreta bruscamente, de ella salió una hoja suelta doblada en dos, era una carta para ella, en está decía lo que siempre deseo decirle: "Te quiero".  Dos simples y directas palabras, dos palabras que demostraba y  que llevaban el peso de sus sentimientos, tenía planeada dársela el último día de clases, pero como costumbre, falló, no encontró el momento ideal, al final de cuentas esa carta se quedó con él, "Y ¿sí se la doy?", una pregunta que se dibujó en su interior, después de este día no tendría más, y casi de la nada, salió el valor que siempre se negaba en mostrarse, se levantó, con su corazón y esperanza en un trozo de papel, Yuto aún no se iba, pero poco le importaba estaba decidido.

Un sonrojo tierno ilumino sus mejillas después de la acción que el alto tomó hacia ella, ¡Desde cuando deseaba probar los finos delgados de Yuto!, aunque había sido un corto contacto, no quitó el hecho de que la hizo feliz, la frase que siempre anhelo oír la dijo a la perfección "¡Vicky, me gustas!" y ella correspondió, también le gustaba Yuto, después de aquel beso, el alto entrelazo su mano con la de ella.

Entre la bulla que los demás hacían por la nueva pareja, una lágrima se asomó, retrocedió hasta perderse de la vista de todos, su confesión era innecesaria, todo él era innecesario,  al ver aquella escena sintió como sí Vicky hubiera tomado un balde de pintura negra y la hubiese lanzado sobre el lienzo de su corazón, borrando todos los bellos colores y sensaciones que ella plasmo, dejando en su lugar un terrible color y dolor, otra lágrima salió, y otras más la siguieron, ¡no podía evitarlo! y no sabía cómo detenerlas; feliz, esa así como ella lucía, es así como le gustaba verla, es así como la recordará por siempre, fue por su mochila, término su dibujo y arrancó la hoja y sin avisarle a alguien, se fue, no aguantaba encontrarse ahí; no tenía ojos para verle a la cara sin desmoronar la suya, sobre las pertenencias de Vicky dejó el dibujo, titubeo en dejarle su confesión, lo hizo, después de todo ya tenía todas de perder; el dibujo no era la gran obra de arte, es más dudaba en que Vicky pudiese descifrarlo sólo era un montón de tontos garabatos!, partió rumbo a la estación, tantos colores le pintaron, tantos el blanco de su ser jamás regresaría, llegaría a casa para tratar de restaurarlo, un poco de agua de salada serviría.

-Fin-  
read more»
0 comentarios

[One-shot] "¡Serendipia!" - TakaNoo

martes, 10 de julio de 2012
♫: weironi - T-ARA
♥: frio -w-!
Think: en "renai hunter" ._. XD


Minna-san domo de nuevo~ Sa-chan desu -w- vengo con esto...que es un fic que tenia en mi viejo blog *00* -aplausos- con esto doy por finalizado mi mudanza :D! de fics... XDDD ya vendre con algo nuevo...algun dia XD tengo un hetero...pero luego lo subo -w-!


Título: "¡Serendipia!" -este es el titulo mas guay de mi "ingenio" XD-
Autor: Yops -sarahi XD-
Parejas: TakaNoo -TakakixInoo, AriJima -DaikixYuto- y demas personajes -w-
Dedicado: No recuerdo a quien se lo dedique originalmente, asi que de nuevo a ustedes
Género: fluff, random 8DD!
Extensión: wan-chot -one shot pues XD- 
Summary: Definicion de Serendipia♥: Una serendipia es un descubrimiento o un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta. También puede referirse a la habilidad de un sujeto para reconocer que ha hecho un descubrimiento importante aunque no tenga relación con lo que busca. (?) XDD
Notas: bien, notas finales :D en fin...comentarios= 
*----*----*-----*----*


-¿Sabes?, Creo que eres gay.- Dijo sin más, con un gesto tranquilo un chico de cabellos negros.
-Eh?- Contestó otro muchacho que le hacía compañía en aquel camerino.- ¿Porque dices eso?- un tono de molestia se noto, aguantándose las ganas de golpear al pelinegro que tenía en frente.
-¡A mí no me engañas Yuya!- señaló; el otro sólo abrió los ojos hasta donde pudo, ya no sabía sí asesinarlo o burlarse de tal tontería.- Y estoy seguro que Daiki también...- susurrando dijo la última oración, haciendo una mirada entrecerrada, una mirada de sospecha. Takaki sólo soltó una carcajada, a veces, su amigo y compañero, alucinaba de una forma bastante bizarra.
-¡Ay Inoo!- exclamo entre risas.
-¿De qué te ríes?, ¡esto es serio!- empuño una mano y la chocó con la otra, algo enojado.
-Dices que YO soy gay- alzó una ceja, enfatizando la palabra "Yo".
-¡Pero lo eres!- hizo un puchero.- ¡Ya ni una chica va tantas veces al salón de belleza!- cruzó sus brazos.
-¿Y?-
-Ya, nada más...-

Yuya casi se caía del sillón donde su cuerpo está reposado, ¿Eso era todo?, ¿esa era la gran teoría de Inoo?, llevó su mano derecha hacia su frente, masajeándola un poco.
-¡No por eso lo soy! simplemente me gusta verme bien, ¿y Daiki?- desvío la atención hacia el mencionado, no  deseaba  escuchar más sobre el mismo.
-Daiki...es muy sospechoso también, pasa mucho tiempo con Yamada, ¡seguro se lo quiere ligar!- un gesto de pánico se vislumbro en cara de Kei; Yuya sólo lo miro y le dio un golpe mental.
-Sólo platican, alucinas Inoo, no duermes bien, ¿verdad?- se lograban ver un poco las ojeras que tenía Kei, entre el trabajo y la universidad, apenas tenía tiempo de comer, o eso suponía Takaki.
-¡Pero!- chillo el pelinegro.
-¡Pero nada! ¡Mejor descansa un poco!- dio fin a la conversación.
-¡Bien!- se levantó de la silla y se acercó peligrosamente al mayor, quién lo miro extrañado.
-¿Ahora qué?- refunfuño Yuya.
-¡Te voy a demostrar que tengo razón!- Sujeto la muñeca izquierda de Yuya, miro por un momento el contacto que tenía con el, y Yuya sólo lo observó con disgusto. Kei jaló del rubio, haciendo que se apartara de su cómodo asiento, yendo detrás del pelinegro, salieron al pasillo.
-¿Bien?- se soltó Takaki del agarré.
-Pues...- No tenía un plan en concretó.- Pues...- tenía su dedo índice sobre sus labios, trataba de labrar una idea.- ¡Busquemos a Daiki!- fue lo único que se le ocurrió- ¡Seguro está corrompiendo a alguien!- agito sus brazos.
-Sabes que Daiki sale con una chica, ¿verdad?- remato Takaki, queriendo finalizar aquella estupidez; Inoo por su parte no oyó palabra alguna, en su mente sólo había espacio para su suponer; Yuya dio un suspiro largo y pesado, dispuesto a regresar de nuevo al camerino, tomó la manija de la puerta, pero Kei lo volvió a aprehender, jaló de su camisa para que caminase detrás de él, no tuvo respuesta, volvió a tirar, y con una mirada chantajista logró que Yuya avanzara.

El pelinegro iba con pasos apresurados; Yuya con un andar desganado lo seguía, buscaban la puerta en el que se suponía que Arioka estaría, seguro en el camerino que correspondía a los "7" para que pudiesen descansar, llegaron a una puerta tan normal como común, un trozo de plástico grueso de color blanco con una manija de hierro, quedaron frente a ella.
-¿Entonces?- dijo Yuya, soltándose de Inoo, mientras se arreglaba la manga de su camisa roja.
-¡Rayos!- pensó Kei, su plan ya no tenía más pasos.- ¡Shhh!- hizo una señal para que el mayor callara, y aparentando saber lo que hacía, acercó su oído derecho a la fría puerta; Yuya con sus brazos en jarras, recargo su peso en la pared, para molestar al otro, comenzó a tararear un canción, también servía para matar el tiempo.
-Tarara Venus~ tarara Venus~- Kei le dedicó una mirada silenciadora; Yuya carcajeo un poco.

Una vez sin ruido alguno, Inoo continuó espiando, alcanzaba escuchar unas voces pero no sabía a quién pertenecían, con lentitud sujeto la manija, trago un poco de saliva, y giro está con mucho cuidado, dejando ligeramente abierta, la voces ya eran más nítidas, sin duda una de ellas correspondía a Daiki, pero la otra no era de Ryosuke, pertenecía a... ¿Yuto?, dudo un poco pero corroboro al oír de nuevo con más claridad.
-¿Quieres que te dé más?- ese era Daiki.
-Si...- ese era Yuto, quién respondió muy entre cortado.
Abría y cerraba los ojos rápidamente, no creía en lo que escuchó, ese... ese... lo que sea que fuese Arioka corrompía a un alma pura e inocente, libre de cualquier rastro de homosexualidad...hasta ahora; Yuya en realidad no oía claramente, y sólo observaba las caras del pelinegro. Inoo se despejo de la puerta, cubriendo su boca con su manos, retrocedió un par de pasos e imagino algo "terrible": Un Yuto acorralado entre el cuerpo de Daiki y el sillón, que todos las camerinos tenían, o quizás era en el piso, no lo sabía, ¡seguro tenía la cara sonrojada por la cosas vergonzosas que el castaño le hacía!, Daiki, aprovechándose de vasta experiencia, abusaba del menor, devorando todo lo que tenía debajo de su cuerpo. Eso suponía Inoo Kei, o así lo dibujaban en un manga yaoi que dejó su hermana tirado por la sala de su hogar y que el por curiosidad leyó, aunque en el manga no eran tan terrible como lo pensaba, quizás al principio a Yuto no le parecía pero al final le agradaba, quitó ambas manos de su boca, posando sólo una sobre su mejilla, al chico del manga parecía gustarle todo aquello, la voz de los que "dominan" debían ser sensual para que su presa cayera... así era la voz de Yuya, alucino un poco con el y el rubio, se dio un pequeño golpe a el mismo, ¿!En que estaba pensando!?, no era momento, ¡debía auxiliar a Yuto!; Yuya algo asustado, empezó a alejarse de Kei, las múltiples muecas y poses exageradas de Inoo, eran demasiado para su pobre psique.
-¡Tenemos que hacer algo!-  Inoo reaccionó de su divagación mental, se aproximó a Takaki, lo tomó por los hombros, y comenzó a sacudirlo, quedando muy cerca de él.
-¿Ahora de que me hablas?- Yuya espeto con una voz profunda; Kei quedo embelesado por un momento, no se equivocaba la voz de Takaki eran tan sensual, se asustó de su pensar, y por inercia soltó los hombros del mayor, colocándolas con un fuerte agarré en las mejillas del otro, poniendo una distancia entre ambos.
-¡Yuto es la verdadera presa de Daiki!- esa conclusión llegó, después de haber escuchado esas palabras.
-Estas...muy cerca...- con dificultad dijo el rubio; Inoo sin notarlo se encontraba frente a frente a Takaki, los ojos de Yuya...eran hermosos.
-Lo siento...- más murmullos se colaron hasta sus oídos, de nuevo una crisis se presentó, soltó a Yuya y abrió por completo la puerta.
-¡Deja a ese pobre muchacho en paz!- entró siendo muy escandaloso; Yuya sólo lo siguió, el pelinegro estaba muy alterado.

Sus ojos no acreditaban lo que veía: nada, ¡absolutamente nada!, nada de lo que su mente creo había, al contrario cada uno estaba en diferentes partes de la habitación, Yuto leía algo, un... ¿diccionario?, bueno el alto era algo raro, Daiki, el supuesto culpable estaba con su laptop, ellos al ver ingresar y vociferar a Kei, le miraron con expresión que denotaba todo su extrañamiento, Yuto volvió la vista a su lectura y simplemente lo ignoro.
-¿Te sucede algo, Inoo?- el castaño preguntó con una sonrisa nerviosa.
-No le prestes atención, Daiki, está desvariando- se paró junto a Kei, quién sólo veía la "escena del crimen"; Daiki alzó una de sus cejas ante el comentario de Yuya.
-Dice que tu y yo somos gay...- Arioka bebió un poco del vaso que tenía a lado, y luego lo escupió.
-¿¡De nuevo con eso Inoo!?- no era la primera vez que Kei lo acusaba de serlo, se limpioel resto de líquido que quedó en sus labios, algo molestó colocó el recipiente transparente en la mesa.
-¡Pero tú también oíste, Yuya!- el pelinegro abrazo al mayor de la habitación.
-Yo no oí nada- trataba de quitarse de su encima al berrinchudo Inoo.
-¡Hey! Inoo...- Daiki quería saber el porqué, siempre lo acusaba, pero nunca le decía el motivo.
-¡Tu seduces al pobre de Yuto!- dramatizo Kei.
-¿Qué yo qué?- ahora sí, Inoo había enloquecido.
-Le decías cosas de "¿quieres más~?",  "Te gusta esto"-  lo último lo dijo con una voz "similar" a la de Arioka, pero sólo fue un intento fallido y sonaba a burla.

Daiki llevó su mano hasta la sien de Inoo, dándole un intento de golpe.
-¡Hablaba sobre esta bebida!- señaló un recipiente de plástico que tenía un jugo de granada- ¡Tú mente pervertida distorsiono todo!, ¡además yo estoy saliendo con una chica!- relamió sus labios, dejando en claro que él no era gay.
-Fue lo que le dije- Yuya desde hace un rato había dejado de forcejar con Inoo y dejó que siguiera prendado de él.
-¡Ves!, Yuto tiene un vaso con ese jugo-
El menor oyó su nombre un par de veces, vio al trío hablando eufóricamente, optó por no ser parte de tal discusión, era mejor para él.

Kei de nueva cuenta espetaría, pero la llegada de otro miembro del grupo lo impidió.
-¡Con que estas aquí idiota!- se refería a Takaki- ¡Inoo siempre termina secuestrándote!- le dio un zape al chico de cabellos más claros; Inoo tomó un tono carmesí.
-¡Hey! ¡Torpe Hikaru!- Yuya quería defenderse pero el cuerpo de Inoo le impidió moverse.
-Toma- extendió un brazo, en la mano traía un celular; Daiki volvió a su laptop.- Tú novia marco, contesté porque tú no estabas y a una dama no se le deja con la llamada-
-Ah...- sujeto el celular de la mano de Hikaru.
-¿Gracias?- con sarcasmo dijo.
-¡De nada!- con una sonrisa en sus labios contestó, sabía que eso irritaría a Yaotome; Hikaru dio otro golpe en el brazo de Takaki y se fue.

¿Novia?, Su...quizá decir, ¿Takaki tenía novia?, ¡y nunca le dijo!, se sentía traicionado, engañado, además él no podía tener una, porque... porque, no tenía una buena razón pero no debía, significaba compartir a Yuya más de lo normal, estaba... ¿celoso?, soltó a Takaki, él no podía tener ese sentimiento, retrocedió, y chocó con el sillón donde Yuto se encontraba leyendo; el mayor sólo vio como su amigo se alejaba de su persona,  como sí hubiese visto algo malo. Un silencio se apodero del lugar, los dos más grandes de edad sólo intercambiaban miradas.
-¡Ya lo encontré!- Yuto rompió la fina capa de incomodidad que se formó, pero aun así, ninguno de los tres presentes preguntó algo. -Serendipia: Es cuando se investiga  con el fin de encontrar cierto resultado, pero se haya otro diferente a lo que se esperaba- Leyó para sí en voz baja, pero lo suficientemente claro para Inoo entendiera, cerró el diccionario y leyó otro libro que tenía ahí, no pilló bien un concepto.

Eso le recordó el por qué había ido al camerino, pero los resultados de su investigación eran erróneas, ninguno de los dos eran gay, ambos tenían novia, puso un puchero triste, Yuya tenía alguien... ¡y no era el!; Takaki se acercó a Inoo, lo agarró por la muñeca.
-Mejor descansa un poco, espero que así recuperes algo de cordura- lo llevó a su respectivo camerino, después de todo le preocupaba la salud del pelinegro.

Cuando Yuya depósito su mano en su muñeca, un ligero golpeteo agito su corazón, sí lo analizaba, eso siempre le pasaba cuando él lo tocaba, sacudió su cabeza y sus mejillas tomaron un color rosa, él no era gay, no le gustaban los hombres, miro al mayor que sin soltarlo iba delante suyo, sólo un poquito...bueno un poco más que un "poquito", y solo a Yuya, ¡pero eso no lo hacía gay!, no era como Daiki, el buscaba “compañía”en cuanto pobre inocente se le atravesará en frente (lo cual no era verdad, Daiki era más derecho que una regla de medir, pero eso a Inoo, lo ignoraba y vivía feliz en su fantasía), él lo lamentaba por la novia de Yuya, seguro era una linda chica, guapa, dulce, inteligente, carismática y chispeante, pero no le dejaría tan fácilmente a su Yuya, ya algo haría, después de todo, este embrollo no fue tiempo perdido, descubrió algo que no era lo que buscaba, pasó tiempo con Yuya... todo salió mejor de lo esperado.

-fin-

Notas finales: 

1.- esto es lo que tomaban Yuto y Daiki y es una delicia ;O;!!!!!! -pinchad (?) sobre "esto"-
2.-La novia de Yuya, es Hiba-chan :D!
3.-No vuelvo a leer mi libro de filosofia antes de dormir, el fic salio de un sueño que tuve con Schoppenhuaer(?) entonces cuando desperte me quede con "WTF?"  asi estuve todo el dia, hasta que por "x" razonamientos de mi cerebro, comencé a pensar en las "serendipias" -w- de ahi todo es historia XD!

Eso es todo Sa-chan Out! 
read more»
4 comentarios

[One-shot♥] "Bienvenido" - Hikaru

lunes, 9 de julio de 2012
♫:lovey dovey versión Japonesa- T-ARA
♥: normal XD
Think: Hikaru♥

Minna-san domo, Sarahi desu -w-! XDDDD, saben? necesito mas icons, no salgo de los mismos XD aunque el icon de Hikaru es mega amorsh, en fin hace unos dias, el blog me fallo queria publicar pero nada XD! en fin espero que esta vez no me trolle D:! 
en fin~   a lo que vine~

p.s. Lovey Dovey en japones, no debio existir XD

Douzo *3*)/


Título: "Bienvenido" -este es el titulo mas fail de mi vida XDDDDDDDDD! e.e-
Autor: Yops -sarahi XD-
Parejas: ninguna realmente, solo Hikaru e invitados (?) :D!
Dedicado: nadie en especial a ustedes
Género: AU, fluff, random 8DD!
Extensión: wan-chot -one shot pues XD- 
Summary: Hikaru es bello y hermoso (?) XDD
Notas: bien, esto esta basado en hecho reales (?) XDDDDD en serio, solo falto Hikaru para que fuera mas real (?) D:! XDDDD en fin...comentarios=  
 
*/////*////*////*



El cielo cada vez se tornaba de un color gris con el pasar de los minutos, hace nada era una linda tarde, el infinito parecía ser de un color rojizo, la temperatura era ideal: ni tan frío ni tan cálido, ¿En qué momento se oscureció?, un chico de cabello castaño se cuestionó, no notó la hora en el que el ambiente cambio por completo, por suerte traía consigo un pequeño paraguas azul y los demás decían que era una estupidez su precaución, ¡¿Ahora quién era el idiota?!, sin duda alguna llevar su paraguas fue una acción acertada.
-¡Hasta mañana!- se despidió agitando la mano mientras con cierta superioridad.
-Nos vemos, Hikaru- Un compañero de trabajo le contestó sin muchas ganas al ver la mueca que el castaño tenía dibujada.

Antes de salir por completo de la tienda, dirigió una mirada al cielo, "El torpe de Yuya se mojara!" pensó y carcajeo un poco, salió, tenía poco tiempo para llegar a su hogar, sí es que no quería ser presa de la traviesa lluvia, después de todo ese paraguas sólo le protegería parcialmente y a paso veloz caminaba, en momentos como este agradecía vivir tan cerca de su empleo, y el tonto de Yuya decía que era mala idea, formó un puchero en sus labios, cruzando los brazos,  todo sin dejar de caminar, las calles estaban, técnicamente, vacías, era normal, o eso suponía Yaotome, ¿Quién en su sano juicio caminaría con un clima así?, puede que un loco o alguna persona despechada y dolida, pero aseguraba que nadie más.

Comenzó a hacer un viento fuerte, cerró los ojos por inercia al sentir como la tierra se levantó con el danzar del aire, escuchó algo anormal, abrió con cuidado los parpados, pero todo parecía normal, volvió a oír aquel sonido, buscó con la mirada solamente, caminó un poco y tropezó, ¿Una caja?, ¿Qué hacia allí?, curioso decidió inclinarse un poco, el ruido provenía de su interior, la caja se movió, en sus adentro guardaba, Hikaru tomó una de las tapas y echó un vistazo, ¡un gatito!, retrocedió rápidamente cerrando durante el acto la caja, miro hacia todos lados y sin más se fue, ¿Qué inhumano deja a una cría de gato a su suerte?, bueno, él no podía quejarse, hizo lo mismo; aquel gatito café se movía frenéticamente en la caja; Hikaru caminó unos metros y a su hogar llegó.

-¡He regresado!- Gritó mientras entraba, aunque, ¿a quién le anunciaba su llegada?, vivía sólo, aventó las llaves a un pequeño buro que se encontraba por ahí, hizo lo mismo con el paraguas, quizá era la costumbre gritar, se sentó para quitarse los zapatos, eso de vivir con la familia le dejó con muchas manías, acomodó sus zapatos e ingresó de lleno a su pequeño hogar, se tiró sobre un sofá rojo que llenaba una parte de la habitación, realmente se sentía agotado, su jefe lo traía de un lado para otro "¡Hikaru atiende al cliente!" o "¡Hikaru haz la factura!", "¡Hikaru esto!", "¡Hikaru aquello!", hizo una muela que según él era la cara de quién tanto lo mandaba, sino fuera porque necesitaba el empleo, a estas alturas de la vida ya hubiese renunciado.

El gatito después de haber visto el rostro de Hikaru quiso salir de esa horrible caja, sus hermanos y hermanas habían sido llevados por otros humanos, le dejaron solito con frío y hambre, con una de sus patitas destapo su prisión de cartón, dando pequeños saltos quería a aferrarse a la orilla de está, así fue, pero por su peso la caja se volteó y cayó al piso, un maullido dejó salir, ya afuera lo buscó, ese humano parecía bueno, no lograba verlo, decidió aventurarse por la calle.

Un gran estruendo hizo que Hikaru saltara de su sillón, fue un trueno que se oyó por todos los lares; el gatito chilló;  seguido de ese sonido hecho por la naturaleza, la lluvia se presentó, gota a gota el asfalto se empapaba, el recuerdo del minino en la caja  ocupó lugar en el pensar del chico, sintió un poco de pena por el gatito, se levantó, sujeto su paraguas y descalza salió a la calle, ya ahí vio que la caja se encontraba volteada y que el gatito ya no estaba, Hikaru pensó que un alma dadivosa se lo llevó, un "aquí estoy" en forma de maullido le hizo voltear a su derecha, ahí estaba el minino café, escondido entre la pared y un poste de luz, ligeramente empapado, Hikaru suspiro con cierta molestia, lo sujeto, lo depósito en su caja y lo cargo, buscó un lugar donde podría atajarle de la lluvia: debajo de la marquesina del edificio donde vivía, se aseguró de que no mojara más y por encima de la caja le colocó el paraguas, ya hecha su buena acción entró a su casa, de nueva cuenta.
-¡Achuu!-  genial, por ayudar a esa pequeña bola de pelos le daría un resfriado.

Se dirigió al baño, necesitaba secarse con una toalla, salió y comenzó a frotarla en sus cabellos, ya una vez que se quitó el exceso de agua la puso sobre sus hombros y fue al intentó de cocina que tenía, abrió el refrigerador, echó un vistazo, nada, era irónico que trabajase en una tienda de abarrotes y no tuviera más que un cartón de leche, le quitó la tapa y la olía, estaba en buen estado, o ese creía, y sin más bebió directo del empaque, lo dejó como estaba, ya mañana traería algo de la tienda; volvió al sillón donde hace unos momentos reposaba.

Sus ojos poco a poco se cerraban, la precipitación le comenzaba a arrullar, lentamente caía en los brazos de Morfeo, a nada de entrar al mundo de los sueños, unos débiles maullidos le perturbaban su descanso, ¡De nuevo esa bola de pelos!, giró para acomodarse mejor, seguía oyéndolo, tomó una almohada y  con está cubrió sus oídos y por ende toda la cara, no funcionó, irritado arrojó contra el piso la almohada, se paro bruscamente y se asomó por la puerta.
-Cállate torpe...- corto su frase al no creer lo que veía: al pequeño gatito café fuera de su caja, siendo molestado por otro gato pero más grande, el muy cínico le quitó su caja, usándolo para el solamente.
-¡Hey! ¡Sal de ahí gato abusivo!- Hikaru defendió al gato bebé, se acercó para ahuyentarlo, pero sólo tuvo como respuesta una pose de ataque por parte del gato más grande, Hikaru dio un pasó hacia atrás, respiró hondo y en un rudo movimiento le quitó la caja, el gato cayó sobre un charco y huyó al sentir el agua fría sobre su pelaje, de nueva cuenta el castaño colocó al minino en su caja.
-¡Ya no te muevas de aquí!- lo regaño, tenía la esperanza de que le entendiera; el gatito sólo lo miró.

Ya en su casa, por tercera vez en el día, se dispuso a continuar lo que tenía pendiente, dormir, pero al parecer esa bolita de pelos color marrón se aferraba a molestarle e interrumpirle, vio por la ventana, ahí estaba, pidiéndole a maullidos que le hiciera el caso, fue hacia la puerta.
-¡Bien! ¡Entra!- agito su mano, señalando el interior de su hogar; el gatito entró. -Ahora sí me obedeces, ¿verdad?-  cerró la puerta, pero sorpresa, el gatito dejaba su rostro, pequeños montitos de agua le seguían.
-¡Espera!- Hikaru quería sacarlo, pero un llamado de la naturaleza tenía mayor prioridad, necesitaba ir al baño, fue en un santiamén, en un par de minutos salió con una sonrisa de alivio que de inmediato fue cambiada por una sien con una vena exaltada, ¡en poco tiempo ese gato ya había hecho un gran desorden!, papeles regados por el piso, almohadas rasgadas y paredes siendo decoradas con las manchas de lodo que en sus patitas traía, Hikaru fue hacia él, lo levantó y lo giro hacia su rostro.
-¡Eres un peligro! ¡Gatito Malo!- Trató de sonar lo más severo posible; con la toalla que tenía en sus hombros comenzó a secarlo, después de todo sí lo dejaba así enfermaría, término, quedó esponjado, lucía hasta adorable, con esa misma tela enrollo al gatito.
-¡Eres un sushi de gato!- carcajeo y lo dejó sobre su cama, alzaría el tiradero que el minino dejó; el gatito luchaba para librarse de lo que le sujetaba, ¡quería jugar con su amo!, ¡oh sí! ya era su dueño, aunque el aparentemente no lo aceptaba del todo.
-¡Listo!- limpio su frente, su intentó de departamento estaba limpio.
-¡Miau!- exclamó el felino; Hikaru volteó y juraría que por una fracción de segundo vio que el gato tenía un puchero plasmado en su diminuto hocico.
-Si... si, ya entendí- le quitó la toalla dejándolo libre, el gatito se estiro, Hikaru por inercia hizo lo mismo.
-¡Miau!- se dejó caer sobre el piso, Hikaru su espanto pero no hizo algo -Miau...- fue más agudo está vez - Miau...- lo miró, tenía hambre, esperaba a que le entendiera, Hikaru carcajeo un poco.
-Tu sí que eres un estuche de monerías- el minino parecía divertirle, se acuclillo y le empezó a darle cariño, pero el minino ni se mutaba de su posición.
-¡Oye!- pico el estómago blanco del felino- ¡Oye!- lo sujeto con ambas manos y le sacudió delicadamente -¡Haz algo!- el gruñir de la panza del gatito le desconcertó y a la vez le tranquilizo -¡Anda! ¡Sólo tienes hambre!- lo bajo y él se levantó, se fue y regresó con un plato de leche, lo colocó a un lado del minino, quién al instante comenzó a beberlo.

Buscaba en su closet algo con que hacerle una cama provisional, no se quedaría por mucho tiempo, mañana por la mañana le hallaría un hogar.
-¡Esto sirve!- una playera vieja, fue por el gatito, ya había terminado su leche, lo puso sobre el sillón, tomó la playera y la uso como cobija -Aquí te quedarás, ¡sólo por hoy! así que no te acostumbres- sentenció el castaño, el gatito sólo lo miraba con sus grandes orbes negras; Hikaru bufo cansado, apagó las luces y se echó sobre su cama, ¡Anhelado descanso! ¡Por fin dormiría!
-¿Qué haces?- cuestionó furioso al sentir las garritas del felino sobre su espalda -¡D-duele!- giró logrando tirar al minino de su encima, haciendo que rodar por el resto de la cama -¡Es mi cama! ¡La tuya es esa!- señaló al sillón, el minino lo ignoro y se acurruco al costado del chico, su amo era cálido; Hikaru quería arrogarlo, ganas no le faltaban, ¡Invadía su espacio vital!, pero lo vio tan quieto y callado que optó por no lanzarlo y prefirió descansar.

Los rayos de luz del sol traspasaban las delgadas cortinas de su ventana, dándole directo en la cara, por el molestar que le causaba más el hecho de que debía ir a su trabajo le obligó a abrir los ojos, justo antes el recordó a su pequeña visita.
-¡Miau!- el minino estaba justo en su cara dándole los buenos días, Hikaru abrió los ojos, el minino le mordió la nariz soltándolo casi enseguida.
-¡Luego me las pagarás!- Hikaru cubrió su nariz con su mano y casi llorando le grito, el felino se escondió entre las cobijas, Hikaru se fue al baño, se dio una ducha, se preparaba para salir, el minino aún en la cama asechaba con su mirada todo lo que el realizaba, Hikaru sacó ropa limpia, de una forma, ese animal le recordaba a alguien que quería mucho, sonrió para el, miro el reloj, ¡Ya era tarde!, en el mismo plato que uso para el gatito la noche anterior, Hikaru le sirvió algo de leche, el castaño salió casi corriendo, con un trozo de pan en la mano, no sin dejar antes advertido al felino que mantuviera el orden, sabía a la perfección que haría caso omiso, pero tenía esperanza de que no fuera así, ya fuera de su departamento vislumbro algo rojo, ¡su paraguas!, lo cogió con la mano que tenía libre y lo llevó consigo.

-¡¿Como que no te gustan los gatito?!- gritó desesperado- ¡Mira es bonito! - sacó su celular y le mostró una foto del susodicho.
-Lo siento Hikaru, soy alérgica a ellos- se disculpo su compañera de trabajo, siguiendo acomodando un anaquel de la tienda.
-¡Pero Hiba-chan! ¡Llévatelo!- hizo un berrinche mientras jalaba la parte inferior de la blusa de la chica.
-¡Si estoy cerca de esas cosas ten por seguro que doy al hospital!- siguió con lo suyo.
-¡¡Hiba-chan!!-
-¡Que no Hikaru!  ¡A alguien más!- se zafó del castaño y huyó a otra parte de la tienda.
-¡Mala!- formó un puchero y fue en busca de alguien quién pudiera llevárselo.

Recorrió toda la tienda y ¡ninguno de los presentes quería un adorable gatito!, fue hasta con su última opción: su jefe, quién al dejárselo saber casi lo despide, su jefe creyó que se lo obsequiaba por burla, ya era de una edad adulta, bastante adulta a decir verdad, y no era casado, ni una mosca desesperada se le acercaba, "¡¿Qué me estas queriendo decir Yaotome?!" esas fueron las palabras iniciales para el discurso de "¡No estoy viejo y soy un soltero codiciado!", media hora de gritos y regaños pasaron, de milagro seguía con su empleo, Hibari se acercó a él.
-¡Ya quédatelo! Es adorable, ¿cierto?- se burlo de el  dándole unas palmadas en el hombro del castaño; Hikaru carraspeo los dientes y se lamentó internamente.

Pasó un día, dos, tres, cuatro, cinco, la semana entera y nada, ahora resulta quería nadie ama a los gatos, siempre que llegaba de su empleo se encontraba con lo mismo: un gatito aparentemente feliz y un gran desorden, dejó la bolsa de plástico en el piso y buscó en la falquitrera de su pantalón las llaves de su hogar, la introdujo girando un poco para poder pasar, un "bienvenido" con sonido a maullido le recibió, Hikaru alzó la bolsa y entró.
-Ya vine- se agacho hacia al minino y le acaricio la oreja, ¡rayos! ya le cogió cariño; el gatito ronroneo, ¡su amo por fin lo aceptó! -Parece que estarás acá por un tiempo, así que...- extrajo algo de la bolsa -¡Mira!- era un collar, se lo colocó a SU mascota, le dio el mismo nombre de la persona que tanto recordaba, sonrió de nuevo, de algún modo extraño, se parecía tanto él, dejó la bolsa sobre la mesa y se dispuso a acomodar todo lo había adquirido, los grandes ojos del gatito le seguía en todo lo que hacia...

-Fin-
read more»
2 comentarios

[one-shot] "¿Lo prometes?" - MoriJima

jueves, 21 de junio de 2012
 ♫: 베짱이 찬가 (The Grasshoper Song)- Sunny Hill
♥: fufufufufu~
Think: ringa ringa ding (8)~ ringa ringa ding(8)~!!!!!
sunny hill grupo kpop que si vale la pena *A*!!!



asasdasdasda! mi ultima entrada en el blogger *0* -aplausos- me mudare al lj~ XDDD! porque quiero ._. y es mas necesario~ cuando termine de mudarme, elimanere el blog...o las entradas XD!
asdasdasda como sea~ Sunny Hill rlz B3!
p.d mi icon AriJima es amor *A*!!!!!!


Título: "¿Lo prometes?" -ando sin imaginacion para los titulos -w-!*
Autor: Yops -sarahi XD-
Parejas: MoriJima * chibi*
Dedicado: a mi Rey Tsuki y a Hiba-chan y a mi Saku-senpai *0*
Género: AU...XD
Extensión: One-Shot *e iba ser viñeta XD-
Summary: MoriJima Chibi *3*
Notas: el titulo fail *el fic mas XD* asdasdas siempre salen de las canciones que escucho...pero ponerle "ringa ringa ding" no era una buena idea XDDD! asdasda
que mas~ Rey
este no es el morijima que te debo...xDDD pero igual te lo dedico...el que te debo se supone que es continuacion del AriJima...u otra idea random que tengo en mente 8D!!!!!
Hibari-chan...tu yabukaki...aun esta en proceso
XD aguantame XDDDDD y ya...creo XDD
Senpai~ no se...me gusta dedicarte cosas *3* XD comentarios = ♥ *^*!

*////*////*////*




Echó un último vistazo a su hogar, su madre le dijo que ya no volverían a ella, que ahora tenía otra más grande y bonita, no entendía el porqué, aquella casa, SU casa era bonita y grande para él, sus amigos del jardín de niños vivan por la zona, al parque que iba a diario quedaba justo en frente, ¿Porqué dejar un lugar tan agradable?, simplemente no lo entendía.

Su mamá le aseguró el cinturón de seguridad, al igual que el de su hermano menor, su progenitora ingresó al automóvil, su padre espero a que se acomodara para poder arrancar, seguía mirando por la ventanilla que tenía por paisaje al parque que tanto añoraba, un grupo de niños agitaban las manos, se despedían del pequeño que iba en el vehículo.
-Bye-bye, Ryu-chan~- gritaban casi a coro los amigos del mencionado, le decían adiós a su amigo.
Ryutaro no pudo evitar sentir un sentimiento de melancolía, se pegó al vidrio y con su mano recargada al cristal hizo lo mismo.
Pero volverían, ¿cierto?, sólo dejaría su casa, ¿verdad?, no tenía porque dejar a sus amigos, el pequeño Ryutaro cuestionaba a sus padres con sus dudas, de cierta forma, no supieron que responderle, sólo decían que "todo estaría bien", no eran tan sencillo decirle que nos los vería de nuevo, Ryutaro no entendía a los adultos.

Después de un largo viaje, por fin llegaron a su destino, ahora su nueva casa quedaba cerca del mar y lejos de sus amigos, bajo del automóvil y entró a su casa, dio una inspección rápida, era hermosa, pero él quería la suya.
-Mamá... ¿cuándo regresaremos?- pregunto mientras tiraba de su blusa con un tierno puchero en sus labios.
-¿A dónde hijo?- iba entrando con unas cajas al living.
-¡A nuestra casa!- agito sus manos.
-Está es nuestra casa- con un tono amable trato hacer entender al niño.
-¡No lo es!- y con un berrinche tomó asiento en el primer escalón de las escaleras que llevaban al segundo piso.

Su madre optó por no decirle nada por su comportamiento, de alguna manera entendía la razón, sus papás continuaron con la mudanza, su hermano menor hacia la siesta en el asiento del auto, fastidiado se levantó y se dirigió al patio trasero, al salir noto el profundo azul del mar, pero, ni así logró levantar su humor, aburrido decidió explorar el lugar.

Pasó el fin de semana, su "hogar" parecía un tiradero, ¡cajas por doquier!, aunque era divertido, jugaban entre ellas con su hermano. Bajó las escaleras, era hora de ir a la escuela, desayuno, se cepillo los dientes y después se colocó sus zapatos, ya afuera sujeto la mano de su mamá, tenía esperanza de que lo llevarían a su escuela, pero no fue así, también tenía una nueva escuela, con temor se aferro a su madre, no quería ingresar.
-¡Me portare bien, no me dejes!-escondió sus rostro entre las rodillas de la mujer, quién lo apartó de ella, lo tomó por sus mejillas y le depósito un tierno beso sobre su frente.
-Tienes que ir Ryu-chan...-el pequeño parecía querer llorar, esa escuela era extraña para él, tenía miedo.
-No llores, ya eres un niño grande, anda entra.- lo dijo con paciencia, el cambio le costaba mucho a Ryu, con empujoncitos lo llevó a la entrada, una educadora se ofreció en auxiliarlo para ingresar, lo tomó de su pequeña mano y lo encamino hacia su nuevo salón, giro su cabeza, vio a su madre, con la otra mano que tenía libre, se despidió con un pucherito en su rostro.

-Harás nuevos amigos, ¡ya lo verás!- dijo sonriente la persona que lo acompañaba durante el trayecto.
-Hmm!- asintió tímidamente.
Espero afuera del aula, fue la indicación que le dijo aquella señorita, debía entrar cuando lo llamasen, pateaba piedritas para perder el tiempo y no aburrirse. La misma mujer que le dio la orden, se asomó por la puerta y lo nombró, hizo una venía para que se acercara, poso sus manos sombre sus diminutos hombros y le hizo pasar.
-¡Niños!-llamó la atención de los demás- Este es su nuevo compañero, Ryutaro Morimoto, porteños bien con él, ¿vale?- Un unísono "Si", sus alumnos afirmaron y como sí nada siguieron en lo suyo.
-Allá hay un lugar libre, Ryu-chan, toma asiento ahí.- señaló la silla vacía y sonrió, el pequeño fue a donde le indicaron, esa mesita había más niños, pero ni se molestaron en saludarlo, Ryu bajo su mirada ante la indiferencia de ellos, su nueva escuela, no era bonita.

La clase comenzó, la maestra explicaba el tema que tenían pendiente, todo iba normal, llegó la hora del recreo, el timbre sonó y así como hizo ese particular sonido, los niños ya estaba fuera del aula jugando, menos Ryu, se quedó sentando en su silla, prefirió no salir, la educadora lo noto, se acercó a él para averiguar que le sucedía.
-¿Te sientes mal?- tocó su frente para asegurarse de que no tuviese fiebre, Ryutaro sin dejar salir alguna oración, negó.
-Sé que es difícil-se hinco para estar a su altura-pero sal a hacer amigos, ¿sí?, te sentirás mejor- revolvió los oscuros cabellos de Ryu.
Sin muchos ánimos, alzó su cuerpo del lugar donde se encontraba, con pasos temerosos salió al patio, la luz del sol le dio en su cara y cerró por un momento los ojos para abrirlos poco a poco, miro a todos lados, sus compañeros jugaban y reían, ¡el también quería reír!, vio un grupo de niños, eran de su salón, empuño su mano, juntando un poco de valor, camino hacia ellos.

El grupo de pequeños humanos lo vieron aproximarse y antes de que él llegase, se dispersaron, un poco de tristeza sintió, Ryutaro, guardó sus manos en los bolsillos de su bata azul, dio media vuelta y regresó a la puerta del aula. A veces los niños podía ser crueles, recargado en la pared, observaba como sus compañeros se divertían, pasaron unos días y ninguno de ellos le dirigía la palabra, intentó ser amigo de alguno, nadie aceptó su amistad, estaba decaído, su día escolar término y como siempre su mamá fue a por él. Su madre había notado lo cabizbajo que estaba su primogénito, al verlo salir le saludo.
-Mamá... ¿no podemos volver a nuestra vieja casa?- más que un berrinche, esa oración sonó a una súplica.
Su madre con el corazón partido, tomó a su hijo en un abrazo protector.
-Vamos a comer a la nueva casa, ¿sí?-
-Si...- sujeto la mano de ella y comenzó a caminar, sabía que no irían a la vieja casa.
Llegaron y Ryu se quitó sus zapatos, después su bata y su gorro amarillo que tanto identifica a los del kínder, comió algo, apenas y tocó sus alimentos, su hijo le preocupaba, preparó la carriola para su hijo más chico, alisto a Ryu y volvieron a salir.

Se escuchaban risas, una gran área verde comenzó, había ido al parque de la zona, esperaba que con eso, su pequeño s elevará su ánimo, de cierta forma lo logró, Ryutaro corrió hacia la resbaladilla, ella fue a una banca con su hermano menor, en la resbaladilla había una fila, esperaba a que lo dejaran subir, pero esos chicos no le daban oportunidad alguna, otro más en la fila, significaba que debían esperar más para subir, dio unos pasos hacia atrás y se escondió debajo de las escaleras del juego, recargo su mejilla en sus rodillas, dejando salir una lágrima.
-¡Ah!- grito, un perro le cayó encima, le lambio su mejilla, borrando por un momento el rastro de tristeza que tenía.
-¡Ya déjame!-forcejeaba entre risas queriendo quitar esa bola de pelos con patas de su encima, aún así de divertía, ¡por fin sonreía!, tanto tiempo en ese nuevo lugar y está era su primera mueca de felicidad.
-¡Choco, déjalo!-la voz de otro niño dio la orden, Ryu y el perro miraron al dueño, pero el perro poco caso le hizo, siguió llenando de baba al pequeño que tenía aprensado.
Una vena se asomó en la frente del otro chico, se acercó a su mascota y comenzó a tirar del collar de este, con los empujones de ambos lograron quitárselo de Ryu.
-¡Choco malo!-señaló molestó el otro pequeño, que era un poco más alto que Ryu, Choco sólo le ladrón y movía su cola con una felicidad aparente.
-¿Estás bien?- extendió su mano para ayudar a Ryu en ponerse de pie.
-Si...- sujeto la extremidad que le auxilio, ya de pie, se sacudió el pasto de sus ropas, después se froto la cara para quitarse la baba que le dejó el perro de ese chico.
-¿Quieres jugar con nosotros?-sonrió- ¡le caíste bien a Choco!- Revolvió el pelaje café de su mascota.
-¿Puedo?- sus ojos le brillaron.
-¡Si~! ¡Vamos!- Choco comenzó a correr y ambos fueron detrás de él.
Ahora esa resbaladilla lucía aburrida en comparación con el niño del lunar cerca de su ojo izquierdo y su mascota.

El sol se estaba ocultando de la luna que salía lentamente en busca de él.
-¡Ryu-chan~!- grito su madre, era hora de ir a casa.
-Mi mamá me llama...-frunció su ceño, el otro, colocó su dedo entre las cejas de Ryu y quitó ese gesto, ante esto Ryu inflo sus mejillas, el otro las pico y luego carcajeó un poco.
-Bye, bye Ryu-chan!- se despidió, el pequeño Ryutaro no quería irse, no sin saber el nombre de él.
-¿Cómo te llamas?- jugó casi toda la tarde con él y apenas preguntaba ese dato tan básico.
-Me llamó Yuto y el Choco- esbozo una sonrisa.
-¿Jugamos mañana?- cerró los ojos al preguntar.
-Si...- Yuto ladeo un poco su cabeza, Choco lo imito.
-¿Lo prometes?- volvió a hacer un adorable puchero.
-¡Sí!- entusiasta dijo Yuto.
-¿Por el meñique?- alzó su mano dando su dedo.
-¡Por el meñique!- le parecieron graciosos los gestos del niño más bajito y sello la promesa de volver a verse para jugar. Su mamá volvió a llamarlo, se despidió diciendo un "hasta mañana", Ryu regresó a casa, estaba feliz, ¡ya tenía un amigo!, ya quería que fuera mañana, ya quería volver con Yuto y Choco, pero primero debía ir a la cama, así el otro día llegaría más pronto.

-Fin-
read more»
3 comentarios