Mostrando entradas con la etiqueta #Hetero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #Hetero. Mostrar todas las entradas

[One-shot] "Colores"

viernes, 3 de agosto de 2012
♫: Clicks del teclado
♥:sueño
Think: Dormir -w- XD

Bien, hola :DDD! paso de rapido para dejar un fic, es hetero, lo hice para una amiga~~ si lo leen gracias, de verdad aprecio que lo hagan~ sin mas... Douzo!

Título: "Colores" -este es el titulo, lo acabo de inventar BD...#Fail-
Autor: Yops -sarahi XD-
Parejas: ChinenxOC -YuKy- (one-side) y YutoxOc -YutoxVicky-
Dedicado: a Vicky♥ 
Género: AU, angst, escolar, random -w-
Extensión: One-shot
Summary: ----- incapacitada para hacer uno
Advertencias: OOC y ya
Notas: Vicky querida, es el fic que te debia de años! XDD lo siento si no es algo feliz, pero, no hay drama en mi vida, si no hay drama en mi vida me veo forzada a hacerla(?) XDDDDD espero que te haya gustado~
p.s. se aceptan jitomatazos -w-

*----*----*----*

El sonido del rodar de las llantas del tren sobre  las vías era muy notorio, un campo verde con pequeñas casas con amplía distancia entre ellas, era el paisaje que tenía detrás de esa ventana, sacó de su compacto morral una libreta de dibujo y un estuche de lápices de colores, siempre los llevaba consigo, en donde  sea la inspiración se hacía presente, tomó el lápiz que era similar al gran cielo que tenía encima de él; aquel viaje tenía como motivo la celebración de su graduación sus amigos lo propusieron,  Yuri sentando en un vagón de ese gran tren, ignoraba a los que alguna vez fueron sus compañeros de clase, después de todo él era así, sin quererlo (y a veces sí) se cerraba tanto en su interior que nadie podía entrar, después de todo ¿de que servía?, eran personas que a la larga jamás volvería a ver.
— ¿Qué haces?—preguntó Vicky al chico que tenía justo en frente.
—Dibujo...— de repente la voz de ella logró sacarlo de su interior.
—Bueno eso lo sé— sonrió un poco- pero, ¿qué dibujas?-estiro un poco su cuello, tratando de ver lo que Yuri guardaba celosamente.
—Un recuerdo...— algo de melancolía se oyó en su responder.
—Por alguna razón, lo supuse— Vicky era la única que lograba entrar en la pequeña fortaleza que Yuri imponía, no por nada Vicky era la chica que tanto le gustaba; mostró su cuaderno, dejándolo ver sólo a los ojos de la chica, los garabatos que trazo, Vicky asintió con su cabeza, como prueba de que le gustaba lo que veía.
— ¡Genial, Yuri!— también era de la pocas personas que le permitía que lo llamase por su nombre.
—Gracias, pero aún no tiene forma— dijo con cierta modestia, algo raro en él.
—Lo sé,  pero eso no quita que siga siendo genial— poso su mano en el antebrazo de Yuri, se levantó de su lugar y se dirigió a con su amiga, pero antes le dedicó un gesto cálido a Yuri, el corazón del pelinegro tomó un color que sólo Vicky sabía pintar.

La siguió sólo con su mirar, sólo hasta el momento en el que se sentó con una de sus amigas; por un momento pensó que Vicky preguntaría por su recuerdo,  por un momento deseo que así hubiera sido, pero sinceramente no sabría qué contestar, pues ni él estaba seguro de que era lo que plasmaba, por ende no tenía idea de lo que pudiera haberle dicho, estuvo bien que así fuera, con sinceridad sólo podía asegurar algo: era el recuerdo de la primera sonrisa que Vicky le regaló.  Atesoraba tanto ese momento que optó por guardarlo en su libreta y no sólo en su mente. No tenía muchos detalles de ese día, sólo recordaba que se encontraban en clases y que Vicky había volteado, le miro y sonrió, eso le bastó para despertar algo en él, 'algo' que con el tiempo creció.

Sí lo meditaba bien, siempre hubo oportunidades para confesarse, pero en ninguna tuvo el valor, prefería guardar la imagen que Vicky le daba, de una Vicky alegre, cerró sus ojos por unos instantes, necesitaba visualizar su obra, pero sólo logró ver como su corazón fue un gran lienzo en blanco, un lienzo que se manchó con tantos colores bonitos, colores que sólo Vicky tenia.
—Hemos llegado, Yuri—  de nueva cuenta apareció Vicky anunciándole que el tren paró y que ellos habían arribado a su destino, guardó sus cosas y fue con ella y con los demás.

Salieron de la estación, fueron a un lugar fuera de la ciudad, al campo, no había plan alguno, sólo salir para hacer más tonterías y recordarlas en un futuro, buscaron un lugar, se situaron a lado de un río, y casi al instante todos corrieron en cámara lenta por el lugar, haciendo parodia de los dramas, Yuri se limitó a verlos, se estiro y optó por continuar lo que comenzó en el tren, miró a su pequeña musa, se divertía tanto, era exactamente así como quería guardarla, pero ella notó que de nueva cuenta se apartó, por inercia fue hasta él, le arrebató su morral y lo lanzó al pasto, le sujeto de la muñeca y lo llevó consigo.

Ya con los demás intentó jugar, sintió frío, comenzaron a vaciarse agua helada del río, la idea de estar mojado no le agradaba mucho, y sobre todo no le interesaba, pero ahí estaba,  sinceramente siguió el tonto juego por ella, ya que ella fue quién le invitó en ir y además, podía tenerla cerca un poco más, con ambas manos junto un poco de agua y su detrás de ella, Vicky corrió hacia un árbol, quería protegerse de su inesperado atacante.
— ¡VICKY!— gritó Chinen, provocando que la chica cerrará sus ojos y utilizará sus brazos como escudo.
— ¡YURI NO!—escondió su rostro, esperaba estar empapada, pero al no sentir el agua, abrió sus ojos y bajo la guardia, justo en ese momento Yuri apenas y le tiró uñas cuantas gotitas. — ¡Me timaste!— le dio un ligero golpe en su brazo y se soltó a reír; Yuri jamás se atrevería en hacerle algo así. — ¡Ah!— de pronto la chica de cabellos claros grito y salió corriendo, Chinen no tenía idea de porque Vicky reacciono así, no hasta al sentir una refrescante, mejor dicho una helada humedad sobre su cabeza, las carcajadas de alguien le hizo girar.
— ¡YUTO!— el bajito espeto enojado.
— Sólo es un juego- dijo quitándole importancia al hecho, acto seguido Yuto fue tras la chica que hace unos instantes salió huyendo, él se limitó en verles, de alguna manera el alto siempre lograba arrebatarle la atención de Vicky; mojado, Yuri se sentó sobre el pasto.

Al cabo de un rato, todos estaban empapados y exhaustos, todos dispersos por el gran campo, de nueva cuenta Chinen estaba sólo con sus pensamientos, después del juego, quiso sentarse junto a Vicky, pero  el lugar que quería estaba ocupado por Yuto, enojado consigo por no ser más atrevido tomó su libreta bruscamente, de ella salió una hoja suelta doblada en dos, era una carta para ella, en está decía lo que siempre deseo decirle: "Te quiero".  Dos simples y directas palabras, dos palabras que demostraba y  que llevaban el peso de sus sentimientos, tenía planeada dársela el último día de clases, pero como costumbre, falló, no encontró el momento ideal, al final de cuentas esa carta se quedó con él, "Y ¿sí se la doy?", una pregunta que se dibujó en su interior, después de este día no tendría más, y casi de la nada, salió el valor que siempre se negaba en mostrarse, se levantó, con su corazón y esperanza en un trozo de papel, Yuto aún no se iba, pero poco le importaba estaba decidido.

Un sonrojo tierno ilumino sus mejillas después de la acción que el alto tomó hacia ella, ¡Desde cuando deseaba probar los finos delgados de Yuto!, aunque había sido un corto contacto, no quitó el hecho de que la hizo feliz, la frase que siempre anhelo oír la dijo a la perfección "¡Vicky, me gustas!" y ella correspondió, también le gustaba Yuto, después de aquel beso, el alto entrelazo su mano con la de ella.

Entre la bulla que los demás hacían por la nueva pareja, una lágrima se asomó, retrocedió hasta perderse de la vista de todos, su confesión era innecesaria, todo él era innecesario,  al ver aquella escena sintió como sí Vicky hubiera tomado un balde de pintura negra y la hubiese lanzado sobre el lienzo de su corazón, borrando todos los bellos colores y sensaciones que ella plasmo, dejando en su lugar un terrible color y dolor, otra lágrima salió, y otras más la siguieron, ¡no podía evitarlo! y no sabía cómo detenerlas; feliz, esa así como ella lucía, es así como le gustaba verla, es así como la recordará por siempre, fue por su mochila, término su dibujo y arrancó la hoja y sin avisarle a alguien, se fue, no aguantaba encontrarse ahí; no tenía ojos para verle a la cara sin desmoronar la suya, sobre las pertenencias de Vicky dejó el dibujo, titubeo en dejarle su confesión, lo hizo, después de todo ya tenía todas de perder; el dibujo no era la gran obra de arte, es más dudaba en que Vicky pudiese descifrarlo sólo era un montón de tontos garabatos!, partió rumbo a la estación, tantos colores le pintaron, tantos el blanco de su ser jamás regresaría, llegaría a casa para tratar de restaurarlo, un poco de agua de salada serviría.

-Fin-  
read more»
0 comentarios

[Oneshot] Hetero, YutoxOC *yo XD*

lunes, 7 de mayo de 2012

♫:los tics del teclado XD
♥: nada ando insensible (?) XD
Think: Ahora en Yuto XDDD

Bien~~~ este lo tenia en FB...XDDDDD!

Título: ------ (me siento incapacitada para ponerle uno XD)
Autora: yo D///x!
Pareja: SaraJima.. D///x! *Yuto y yo pues XD*
Género: Hetero?,,,random...escolar :D (?)
Extensión: wan-chot! *one shot XD*
Notas: aasdasdas este lo escribi para Hiba-chan, no para mi, para HIBA-CHAN!, un dia en el fb salio el tema de que "debia hacerme uno" que era justo no recuerdo porque, el punto es que se lo prometi, pero no lo queria acabar y pero luego le prometi "sino te doy tu sarajima, que nino se case con masami!" no puedo permitirme eso XDDDDDDDDDDDDDD en fin aca esta D:!

*---*----*---*---*---*

-¡Me gustas!- un joven particularmente alto  se confesó mientras estiraba la mano derecha que sujetaba un listo rojo con puntitos negros; la chica, Sarahi, quién recibió tal declaración puso una cara de asombro y se sonrojo, y no emitió sonido alguno.
-Soy Yuto... y ¡me gustas!- sí lo pensaba bien, nunca había hablado con ella, así sin más se presentó y volvió a declararse, bajo la mirada, estaba nervioso, reunió tanto valor para decir las dos palabras mas fáciles y a la vez difíciles de decir; Sarahi, quién comía en una jardinera de la escuela,  dejó su almuerzo a un lado y agacho su cabeza para ocultar la vergüenza que sentía en ese precisó momento; el alto, Yuto siguió con la mirada el gesto de la chica del broche de corona que adornaba su cabello.
-¡De-déjame!- por fin artículo Sarahi.
-Pero... me gustas…- tomó su mano pero al momento del contacto, Sarahi se soltó y salió corriendo. Yuto sólo se quedó con un pucherito triste dibujado en sus labios, vio que la chica dejó su comida olvidada, la tomó, se la entregaría para así aprovecharía la oportunidad que se le presentó. Yuto no lo pensó dos veces y salió corriendo tras su pequeño amor, Sarahi al notar que lo seguía decidió apresurar su pasó, Yuto hizo lo mismo, Sarahi de un momento a otro acelero su caminar, vio a alguien conocido y fue hasta ella, aunque estaba con su torpe hermano pero eso no importaba.
-¡Hiba-chan! ¡Dile a ese chico que me deje!- abrazo a su amiga, esperando a que está la protegiera.
-¿Cual chico Sa-chan?- separó a la muchacha de cabello ondulado de ella; Yuto llegó hasta ellas.
-¡De ese!- señaló Sarahi
-¡Dejaste tú almuerzo, Sa-chan~!- mostro el bento esbozando una gran sonrisa.
-¿De el?- Dijo sin más Hibari.
-No es tú hermano, Hiba-chan?- preguntó un rubio de nombre Yuya.
-¡Yuto! ¿Qué le haces a Sa-chan?- Hibari cuestionó asombrada al otro hijo de su madre. Yuto no quería responder ante tal pregunta, significaba que aparte de Sarahi, otros más tenía que enterarse y con esfuerzos apenas logró decírselo a su amada, Hibari miraba con cierta intensidad al chico de cabellos negros.
-Le dije que me gusta...- la mirada de su hermana le hizo hablar, Sarahi se oculto. Yuya visualizo el listón que Yuto aún traía entre sus dedos y le reconoció, y de un hábil movimiento se lo arrebató al chico del lunar de bajo de su ojo izquierdo, quién lo guardaba celosamente.
-¡Eso es mío!- reclamó suyo aquel trozo de tela.
-¡No! ¡Ese es mío!- dijo Sarahi, tomándolo y ocultándose de su peculiar acosador.
-¡Tu me lo diste!-Yuto formó un puchero y se cruzó de brazos.- ¡Recuérdalo!, fue en el viaje escolar...-Aún con su clara pose de enojó, Yuto sentía un poco de tristeza, la chica que le gustaba no se acordaba de él.

Sarahi alzó su vista, esperando encontrar en el cielo azul el recuerdo de ese día, estaba segura que en ese viaje había perdido su listón, pero no recordaba a Yuto. El joven pelinegro al notar que Sarahi no hacia memoria alguna sobre el,  decidió explicar el recuerdo: Fue en una excursión organizada por la escuela, todos los alumnos fueron a un museo, se separaron por grados para recorrer por partes el lugar, la hora del almuerzo llegó, su mamá le preparó un par de sándwiches y los colocó en un recipiente, salieron de las instalaciones, pues se tenía prohibido comer dentro del lugar y debajo de un árbol con sus amigos se sentó, dio el primer bocado, " “¡Delicioso!”, su mamá tenía una gran sazón,  disfrutaba de su aperitivo, pero sus amigos y los demás compañeros del salón de Sarahi comenzaban a avanzar, como pudo se metió a la boca lo que restaba de su emparedado, se levantó bruscamente y corrió un poco pero, por lo irregular del terreno, tropezó y cayó, soltando su bento.
-¡Duele…!- se revisó su antemano, se raspo ligeramente.
-¿Te encuentras bien?- una chica de coleta se acercó a él. -Luce doloroso- pico la herida con su dedo. Yuto hizo una mueca de dolor; Sarahi se hinco junto a él, abrió su botella de agua y la vacío sobre la raspada de Yuto. - Es mejor limpiarla con agua a dejarla así, ¿no?- Sonrió para el, a Yuto se le iluminaron las mejillas de un color rojizo; Sarahi buscaba algo con que se secar, pero no tenía nada a la mano, chasqueo los dedos y de un sólo movimiento tiro del listón del cual su cabello se sujetaba, dejándolo libre, y con eso quitó el exceso de agua, después de eso, se lo dio a Yuto para que lo sujetará por unos momentos, de la bolsita de donde traía su comida extrajo unos curitas. -Mi hermano me los dio...dice que soy muy torpe- le dedicó otra sonrisa y se lo colocó. -¡Listo!- se colocó de pie y le extendió la mano, ayudando a Yuto a hacer lo mismo. -¿Te sigue doliendo?- Yuto con torpeza negó, no soltaba la mano de la chica. -¡Que bien!- Yuto preguntaría por el nombre de ella, pero alguien la llamó, "Sarahi-chan!", se despidió, miro la mano de Yuto, "¡Ah lo siento!" y la soltó, Sarahi hizo un ademan de despedida y fue hasta su grupo, "Sa-chan" dijo para sí con una sonrisa, observando el pedazo de tela que desde ese momento se volvió su tesoro, desde aquel momento, tuvo un afectó por Sarahi.
-¡Ah~!- sin más explicaciones contestó Sarahi.
-No te dio el listón, lo dejó olvidado- Yuya añadió, queriendo molestar a Yuto.
-¡Es tú culpa Sa-chan!- Hibari defendió a su hermano- ¡Tú le diste una razón!- sabía que quizás exageraba, pero no dejaría que el tonto de Yuya molestase a su pequeño hermano.
-¿¡Yo!?- se auto señaló- ¡S-Sólo lo ayude!, no es una razón...- Yuto parpadeo un poco.
-Sa-chan…- un sonido le interrumpió, fue la campana que anunciaba que el descanso llegó a su fin; Sarahi con su cejas fruncidas, dedicó una mirada a los presentes y se fue.
-¡Sarahi! ¡Tú almuerzo!- Yuto gritó y fue detrás de ella, aunque eso era más que un mero pretexto para estar cerca de ella.
-Bien, ¿Nos vamos también?- Yuya extendió su mano, esperando a que Hibari la tomase, no tardó mucho es responder a su acto, Hibari la sujeto.

A partir de ese día, la presencia de Yuto alrededor de Sarahi era cada vez más constante, para Yuto, lo más vergonzoso en decir ya había pasado, así estar cerca de ella era estar más aproximado a su corazón, o en eso creía; A donde quiera que fuese, él estaba ahí, siempre con el mismo porte: esa estúpida y adorable sonrisa, que por su culpa no podía decirle que no fuera tan...cercano, la ponía de nervios, aunque su sonrisa era linda, movió la cabeza de un lado hacia otro, pero le desesperaba a veces, porque cada vez se acostumbraba a su presencia, se asomó por el corredor con la ilusión de no verlo ahí, de pie, esperándola, al parecer no fue, respiro un poco más tranquila, abrió de lleno la puerta corrediza del salón y al primer pie fuera de este, lo escuchó, era demasiado bueno para ser cierto.
-¡Lo siento!, se me hizo tarde- se disculpaba sin razón alguna-
-No te preocupes- sin muchos ánimos respondió Sarahi
-¡Dame! ¡Te ayudó!- con un peculiar brillo en los ojos, tomó la mochila de la chica.
-¡No tienes que ser tan atento!- replicó Sarahi al momento de que Yuto agarró el asa de su bolsa escolar.
-No es mi intención...- de un momento a otro el humor de Yuto cambio, borrando aquella sonrisa y colocando una triste mueca, Sarahi noto que dijo algo mal.
-No... Quise sonar así, sólo no tienes que cargarla siempre...- atrás de toda esa explicación, Yuto percato una disculpa.
-¡Pero quiero hacerlo!- Sarahi respiro profundo y accedió a su ayuda, con la condición de que quitara aquel gesto, no le gustaba que por ella, el alto estuviese así; Yuto lo hizo y volvió a su temple de siempre, tomó la mochila y sujeto la mano de Sarahi, ella no quería, pero estaba segura de que sí decía algo, lo ocurrido hace unos momentos se repetiría.
-¡Ah!- soltó la mano prisionera de Sarahi para así meter la suya a uno de sus bolsillos del pantalón. -¡Mira!- sacó un pequeño dije.
-¡Un pollo!- sin querer se emocionó, y tomó aquel trozo de metal en forma de un pequeño emplumado -¡Que lindo!, ¿Donde lo conseguiste? ¡Quiero uno!- con una sonrisa le preguntó al alto, que por unos momentos quedó embelesado, disfrutaba ver aquella mueca que en su ser llegó a creer que ponía sólo para el.
-Puedes quedártelo- una felicidad invisible se oyó.
-¿En serio?, ¡Gracias!- siguió mirando con afán al dije; el consejo de Hibari, ayudó mucho a Yuto,  unió su mano con la de Sarahi de nuevo.

Durante el camino a casa, Yuto hablaba tanto, ¡parecía no respirar!, no es que lo molestase, Sarahi prefería dejarlo guiar los temas de conversación, ella le costaba poder hablar, así por ella estaba bien, sólo que, el problema era que todo el rato tenía que tener la vista alzada, ella es un "poco" más baja que el, carcajeo para sus adentros, un pequeño momento de silencio se presentó, Yuto noto que la chica divagaban en su mente, a veces se preguntaba en que tanto pensaba, tenía una pequeña esperanza de el estuviera dentro de ellos.
-¿Que tanto piensas?, ¿Sa-chan?- rompió el hilo de ideas que la chica formaba.
-En lo cansado que es verte, ahora...- dijo sin más, pero no con la intención de ofender, de verdad le dolía el cuello en ese momento, se había lastimado la noche anterior.
Yuto, llevó su mirada a otra parte, a veces Sarahi, no se fijaba en lo que decía, simplemente lo dejaba salir, él lo sabía, pero, está vez sí le dolió, soltó con delicadeza la mano de Sarahi y con cuidado le entregó su mochila.
-Sí te cansa estar conmigo, me lo hubieras dicho desde un principio y yo no te molestaba más...- con una amarga sonrisa comenzó a hablar.
-No... Yo no quise...- Sarahi comenzó a balbucear, noto que sus palabras no eran las correctas y ahora quería explicar que esa no era su intención.
-No te preocupes, yo entiendo...- Sacudió su mano y el pelinegro se fue a dirección contraria a la cual iban los dos.

Sarahi no supo que hacer, ¿Ir detrás de el?, ¿Dejarlo marcharse? por alguna extraña razón no se movía, está vez, ella lo estaba consciente de su error, se quedó en aquel lugar por unos minutos, respiro hondo y  se encamino a su hogar; ¡Genial! ahora se sentía culpable, el...tan amable y ella tan torpe, ¡su hermano tenía razón!, pero con está situación ni todos los curitas del mundo ayudarían a sanar a Yuto.

Llegó a casa, y sin muchos ánimos pasó directamente hasta su habitación, ¿De verdad era una molestia para ella?, ¿Tan ensimismado estaba sólo en su sentimientos que ignoro los de ella?, quizás debía dejarlo por la paz, miro su escritorio, tenía un montón de deberes que hacer, pero no tenía muchos ánimos, ni a bajar a cenar quiso, ni por las múltiples amenazas de su hermana bajo, decidió meterse a la cama temprano, al día siguiente tenía un día largo. Sonó su alarma, con pocas ganas se levantó y se colocó su uniforme, ahora no se quedaría esperando a Sarahi como se había acostumbrado, bajo antes que Hibari, sabía que ella lo cuestionaría y él no quería eso. La mañana era fresca, "seguro a Sa-chan le gusta..." de nuevo ella en su pensar, sería difícil ya no relacionarse con ella; Llegó hasta la entrada de la escuela y fue hacia vestíbulo del plantel, y llegó hasta su aula, al parecer ya alguien de sus compañeros llego, tiro de la puerta.
-Buenos días...- no tenía nada de buenos.
-Buenos días...- giro para ver quién respondió, era Yuya, lo miro extrañado, el que hacia allí, ese no era ni su grado, Yuya se acercó y le dio una pequeña bolsita transparente con galletas.
-Alguien te manda esto- puso aquel paquetito sobre las manos del alto, quién lo miro fijamente, el nudo estaba hecho de un listón bastante familiar, era su listón,  jaló de él y sacó una nota, "Lo siento", sin notarlo , Yuto comenzó a sonreír, miro de vuelta a Yuya.
-De verdad, lo lamenta, es tonta y no sabe lo que dice hasta mucho después...- salió del aula, sin antes de darle unas palmaditas al brazo de Yuto.

Dejó su mochila en su pupitre y salió del salón para dirigirse al de Sarahi, estaba seguro que la encontraría ahí, y fue así.
-¡Sa-chan!- grito su nombre al verla frente a una ventana.
-Yuto...Yo, de verdad lo lamento- juntaba sus dedos nerviosamente. -No era mi intención decirte eso, me refería a que siempre te veo con la cabeza en alto, ademas...
-¿Las hiciste tú?- la interrumpió, entendió lo que decía, mostró las galletas y se acercó a ella.
-No... Bueno sí, ¡mejor no las comas! no saben bien...- trato de quitárselas, pero él no la dejaba, Yuto colocó una de sus manos sobre la mejilla de Sarahi, sin verlo venir, los labios de Yuto estaban posados sobre los de ella, ambos cerraron los ojos y después de un corto momento se separaron, los dos con un color rojizo en todo el rostro.
-Te perdono, pero ya no me lastimes, ¿Vale?-
Sarahi sólo parpadeaba, ¡de nuevo esa sonrisa!, fue poco el tiempo que no la vio, pero sin duda la extraño, Sarahi sólo afirmó con la cabeza.
-¿¡Me dices "Si"!?- una petición repentina por parte del alto, Sarahi pensó que se refería a que respondiera a su pregunta así que dijo "sí". -¡Bien! ¡te informó ahora ya sales conmigo!- sonrío victorioso.
-Pero yo no te he dicho...- Yuto corto sus palabras.
-Me lo acabas de decir, ¡ven vamos a comerlas juntos!- se refirió a las galletas, tomó la mano de Sarahi y se “dispusieron” salir al jardín, bajaban las escaleras. -¡Ah! Espera…- Yuto bajo unos escalones más y estuvo a la altura de Sarahi, volvió a unir sus labios con los de ella, sabía eso le molestaba, pero aun así le correspondió, se alejó lentamente y la miro a los ojos.
-Ya deja de hacer eso...-
-Si... si...- No le haría caso, en cualquier momento lo volvería a hacer, Sarahi bajo lo que restaba de escalones y se sujeto de Yuto, ¡era su culpa que de la hubiese acostumbrado!.

-Fin.-  

read more»
0 comentarios

[One-Shot] "no será por casualidad" -Hetero-

viernes, 18 de noviembre de 2011
 ♫: It's You - Super Junior~
♥: enamorada de la cancion (?) XD
Think: ;AAAAAAAAAAAAAA;! dorago~ *canta*


Juro y perjuro que esta cancion quiero que me la cante Yuto ;A;!!!! ah! y el icon fue al azar...XDDDDDDDDDDD no crei que saliera Hikaru...
Dorago~ *canta lo unico que se sabe de la cancion*
pasemos a lo que no truje (?). XD


Título: "No será por casualidad"
Autor: Yops -sarahi XD-
Parejas: InooSaku * o sea, "el Inoo" y mi Saku-senpai*
Dedicado: obvio a Saku :D
Género: Hetero, AU (?) XD
Extensión: One-Shot
Summary: Nada es por casualidad -si es mi suppa resumen XD-
Notas: ya se me olvido lo que iba a poner -w-! pues pues...asdsdsd random, fome...pero con amor, pa' ti senpai~~~ Douzo~ XDDDDDD
Dorago~ *^* -sigue traumada-

Se sentía exasperado, se suponía que era una salida entre amigos, no una cita doble, con el cómo extra en tan pintoresca escena, miro hacia ambos lados y solo logro visualizar a sus dos amigos dándose afectos cariñosos a sus respectivas parejas, sin duda alguna escogió un mal lugar, se colocó de pie y agarró sus cosas y sin despedirse se marchó de aquel centro comercial. Camino por la ciudad, su celular comenzó a sonar, era un mensaje de uno de sus amigos. “¿por te fuiste?”, se detuvo y contesto aquel texto, “era evidente que sobraba”, lo envió y siguió. Hacia algo de frio y sin nada mejor que hacer fue en busca de un delicioso café.

Entro a un local bastante normal, el aroma del grano de café perfumaba el ambiente, se dirigió al mostrador para realizar su pedido, su celular volvió a timbrar, su amigo contesto su mensaje, -no es mi culpa que estés amargado, ¡consíguete una novia o algo!-. ¡Era inaudito!, ¿Cómo se atrevió a escribir eso?, con una vena mostrándose exageradamente en su sien, cerro su celular, -ya te veré cuando te deje- se dijo mentalmente, pidió su café algo molesto.

Se había perdido, no daba con el lugar, solo acepto ir porque tenía mucho tiempo sin ver a su apreciada amiga, "es por aquí" miró su pequeño croquis y continuo, ¡por fin dio con el café! y a nada de entrar, justo cuando tomó la manija de la puerta su celular comenzó a vibrar, era su amiga.

-Hola Saku-chan- la otra chica saludo primero
-Hola Sa-chan, ya casi llego-
-¡Perdón!- casi llorando grito su amiga-no creo llegar...se presentó un inconveniente-lloriqueo.
-¿Eh?- estaba algo sorprendida, por fin tenía un tiempo libre para verse y ahora cancelaba- no te preocupes Sa-chan, entiendo.
-En verdad quería ir pero esta cosa no me deja ir-
-No hay problema-
-En serio lo sí... ¡deja eso! ¡Perro malo!- aparentemente discutía con un animal.
-Sa-chan?- pregunto Sakura, su amiga no contestaba, seguía peleando con “algo”, se oyó un grito y la llamada se cortó, Sakura intento llamar de nuevo pero no hubo respuesta, se quedó preocupada, recibió un texto de aquella chica, "estoy bien Saku...perdón", puso una mueca de tristeza, aun se encontraba frente la puerta del local, olía bien, ya se encontraba ahí, alzo sus hombros y entro.


Tomo su vaso con aquella delicia, un espumeante cappuccino, seguro con ello su coraje causado por su amigo se esfumaría, saco un billete y pago, ahora iría a tomar asiento en algún lugar del local a disfrutar de su aperitivo, giro pero al hacerlo choco con una chica, era una mesera pero en el momento del impacto, el café se vació encima de Kei.

-¡Quema!- grito Inoo al sentir el líquido hirviente sobre su piel, tiro el vaso y comenzó a soplarse la mano.
-¡Disculpe señor! ¡No me fije!- la apenada mesera trataba de hacer viento con el menú que traía en manos, era lo único que le faltaba al pelinegro para que su día fuera "perfecto".

Lo primero que vio al ingresar fue un pequeño tumulto en la caja, a un chico agitar la mano rápidamente y un charco de color café claro, "mejor voy a una mesa", se ubicó cerca de la salida, tomó el menú y otra mesera se acercó a tomar su orden

-¿Qué desea ordenar?- dijo amablemente la mesera, dejo a un lado la carta y pidió una rebanada de pastel de chocolate y un té.
-En un momento lo traeré- Sakura recargo su peso en el respaldo del sillón, "de lo que se perderá Sa-chan" pensó, saco un libro de su mochila y comenzó a leerlo.

-Lo siento señor- la camarera no dejaba de disculparse mientras curaba la mano de Kei, "no debí entrar a este lugar" se lamentaba internamente Kei pero lo hecho ya estaba y por algo siempre pasan las cosas.
El encargado del lugar se acercó a él para de nueva cuenta disculparse y para ofrecerle un nuevo café como compensación por lo ocurrido, no estaba seguro de aceptarlo, pero algo le decía que lo hiciese, accedió, le pidieron que esperase en una de las mesas pero todas se encontraban ocupadas, visualizo a una que sólo tenía una persona, una mujer.
-¿Le molestaría?- señaló el asiento.
-¡ah!, no...- la voz de una mujer mayor le dio permiso.

¿Cuán juguetón podría ser el destino?, eso en algún momento tendría respuesta; Sakura dio el último bocado a su pastel, dio el último sorbo a su taza, pidió la cuenta y se marchó. El nuevo café de Kei llegó y este sin perder tiempo lo sujeto, hizo una reverencia a la señora que acompañó y partió.

Sakura se encontraba ya afuera del local, ahora que lo meditaba, no sabía cómo regresar, en ese momento, Kei salió, sus caminos por una fracción de segundo se cruzaron para volverse a separar, Inoo se dirigió a la izquierda, Sakura por la derecha caminó, quizás sí alguno debió ir por el mismo trayecto del otro pero su suerte no lo permitió así.

Dando sorbos a su vaso, Kei caminaba hacia una librería cerca de la parada del colectivo, adquirió el libro que necesitaba para sus clases en la universidad y fue a donde debía ir a tomar el transporte que lo llevaría a casa. Por otra parte Sakura buscaba la estación del subterráneo, estaba perdida...de nueva cuenta y siguió con pasos torpes y a nada de querer llorar cerró sus ojos, tropezó con un chico.

-¡Saku-chan!- un joven rubio dijo su nombre mientras la sujetaba por los brazos de está quien al oír que alguien la nombraba abrió sus ojos.
-¡Hikaru!- Lo abrazo contenta, Hikaru, la ayudaría a encontrar su destino.- ¿Dónde queda el metro?- desesperada preguntó, el rubio sólo se rió, era normal que ella se extraviara con facilidad.
-Justo voy hacia allá, ven te llevó. - la soltó y caminaban juntos por la calle concurrida de gente.

El destino de ambos decidió que su encuentro no sería por casualidad, poco a poco los dos se acercarían aunque pareciera lo contrario, Inoo miró su reloj, el bus ya se había demorado, justo cuando había decidido ir en busca de otro transporte, el autobús apareció haciendo sonar el claxon que anunciaba su arribó, llegó justo a tiempo, sacó un poco de cambio, subió y pago su pasaje. Todos los lugares se encontraban ocupados, puso un puchero de disgusto y se sujetó del pasamanos, "¡consigue una novia o algo!" aún recordaba el texto de su amigo, seguía irritado, ya había pasado varios minutos desde que subió al transporte, no ha avanzado mucho realmente, el tráfico estaba a todo lo que daba, a ese pasó llegaría mañana a su casa, bajo y buscó otra opción.

Aquel rubio no permitió que Sakura gastara su dinero en el transporte, está vez corrió por su cuenta, Sakura un tanto apenada dejó que Hikaru lo hiciese, ya en el vagón, ambos platicaba de lo más a gusto pero un pitido los distrajo un momento.

-Perdón Saku-chan, aquí bajo- torpemente se disculpó pero antes de bajar, invitó a la chica a tomar un helado y platicar más a gusto, ella iba a aceptar pero recordó que en casa tenía muchos pendientes. -Ya será en otra ocasión- Hikaru sonrío y bajo de ese vagón, Sakura sacó su libro de nueva cuenta y retomo su lectura, cuando Hikaru salió, más personas entraron entre ellas Inoo, que pequeño se mostraba el mundo, él sin prestar atención se colocó frente a Sakura, el sino de ambos estaba escrito que eso pasará, aunque ninguno de los dos notara, las puertas del vagón cerraron y arrancó.


Sakura absorta en su lectura no notó que el carro del metro disminuía su velocidad lo cual estuviese bien sino fuera porque en esa estación tendría que descender, se levantó rápidamente, ya en pie el metro paro bruscamente, provocando que cayera ligeramente encima de un chico de cabellera negra, era Inoo, se levantó rápidamente sin guardar su libro.

-¡Lo siento!- hizo una ligero gesto de disculpa.

Era oficial hoy el mundo estaba en su contra, -no hay cuidado...- al ver con la persona con quién chocó un ligero golpeteo sintió en su corazón, quizás el mundo en realidad no estaba en afán de molestarlo, por otra parte Sakura al ver esos ojos quedó prendada, pero reaccionó.

-Yo...perdón...me...- movió sus manos como tratando dar a entender que bajaría, sonrió tímidamente y como pudo bajo, por fin habían dado el uno con el otro, pero el destino caprichudo los separo, está vez dejando un cabo sin atar.

Se percató que aquel chico tan apuesto no dejaba de mirarla aún con la gente que se encontraba en el vagón, se sonrojo, camino lentamente entre las personas que avanzaba, llegó a las escaleras, "oh no! mi libro" giró para ver sí el metro seguía ahí, era así pero este comenzó su marcha, pudo ver como Inoo tenía entre sus manos su preciada lectura, sonrió ante una idea que se le ocurrió, ese libro podía ser su “zapatilla de cristal”, como en el cuento de hadas, movió su cabeza en negación para despejar su mente, "imposible" se dijo así misma, no lo volvería a ver, subió las escaleras, tenía que llegar a su hogar. Kei en el vagón miraba el pedazo de sabiduría que la chica dejó, quizás no debió dejarla ir, pero sí lo hubiese hecho, pareciera un acosador, la estación donde bajaría llegó, guardo el libro y sonrió al recordar a la linda chica con quién hoy se topó.

Pasaron los días e Inoo tomaba el mismo camino con la esperanza de volver a ese chica, a Sakura, pero no tenía la misma suerte, ni porque pasaba a la misma hora ni el mismo vagón, un celular que comenzó a vibrar en su pantalón lo sacó de su pensar y muy delicadamente tomó la llamada.

-Si...ah Hola... ¿ahora?...bueno te veo ahí.-
Su amigo (el mismo que le sugirió que buscara una novia…o algo) le pidió auxilio en una clase, no podía negarse, a él también su amigo lo ayudaba, con cierta molestia fue al lugar donde como de costumbre siempre se citaban.

Caminaba en dirección de dicho lugar, estaba retrasado y sin mucho cuidado iba, esquivando a cuánta gente se le metiera en el camino, al doblar en una esquina se estampo con alguien, con una chica, sus modales no le permitían dejar tirada a esa chica, se agacho para ayudarla.

-tú...- era la chica que esperaba con anhelo en la estación del metro, Sakura en igual estado de sorpresa sólo sonrió.
-Sakura- se presentó y con la mano que le ofreció Kei se levantó, no se decían palabra alguna como sí con la mirada se entendieran, Kei pensó en el libro, chasqueo los dedos y torpemente lo extrajo de su pequeño moral.
-Es tuyo...Sakura-chan- bajo la mirada y comenzó rascarse la cabeza.
-Gracias...- movió la cabeza para dar entender cuál era el nombre del chico que le devolvió su "zapatilla".
-Kei...- con un leve sonrojo dejo saber su nombre.
-Gracias Kei...- hubo un pequeño silencio, Sakura hablo primero.
-Yo me tengo...-Inoo la interrumpió, la invitó a tomar un café, Sakura un tanto conmocionada al principio se negó (como toda buena dama), Inoo insistió un poco, no quería perder otra oportunidad, Sakura accedió y caminaron rumbo a un café cerca del lugar, Inoo recordó a su amigo, lo dejaría está vez, después de todo él fue quién le dijo que buscará una novia, tomaría su sabio consejo sólo por esta vez.




-Fin- 
read more»
0 comentarios

[viñeta] "Don't cry"

miércoles, 2 de noviembre de 2011

♫: The boys(English ver.)- SNSD
♥:con sueño pero con ganas de bailar "the boys" XDDD
Think: mi güeris sexy -sunny- es tan hermosa ;A;♥!


Lalalalala girls generation make u feel the hits -canta- ok ya~ algun dia la bailare ;A;!!!!!
El icon dedicado a mi hada-cuñada-Mokoni
(?) pasemos a lo que nos truje :D!!!!!

Título: "Don't cry"
Autor: Yo -sarahi XD-
Dedicado: Mokoni
Parejas: MoriKoni ♥ (RyutaroxMokoni)
Género: aptos para todos :DDD y hetero...por si no se las olian (?) XDD
Extensión: Viñeta (970 palabras)
Summary: solo dire: estrellas♥, Mokoni y Ryu chibis
Notas: -canta "the boys"- girls generation make u feel the hits (8)~ ok ya e_e!!! pues se lo prometi a mi bella Mokoni y pues esto lo tenia pero no tenia personajes y decidi hacerlo morikoni♥ XDDDDDDD es muy ñoño...p.d. trate de que no fuera emo y fue un exito supongo...ves que te digo que luego ciertas cosas influyen en mis fics..."eso" no influyo...easdasdas~ que te guste mi bella idol

Douzo~

-¿Te dejaron ir Mokoni-chan?- Pregunto un pequeño que apenas iba en primer grado de primaria, tomo asiento junta a ella y le robo un bocado de su comida.
-No…-la pequeña contesto algo triste.
-A mi tampoco…-aquel pequeño bajo la mirada.
-Es que es muy tarde Ryu-chan, eso dijo mi mama-lo miro- Realmente quería ir a ver esa lluvia de estrellas-continuo hablando Mokoni, parecía que quería llorar, Ryutaro se entristeció un poco.
-No llores, tengo una idea, ¡vayamos a escondidas!- sonrió.
-¿Eh?, ¿y si nos descubren? O ¿nos pasa algo?- dijo con preocupación pero considerando la idea del pequeño Ryu.
-¡Yo te cuidare!- coloco sus manos en jarras, luciendo seguro de lo que decía- Además estaremos en el parque- dijo.
La pequeña se ruborizo un poco, aun así no estaba totalmente convencida en ir, pero sus ganas de ver que aquellos astros en el cielo, eran grandes y no muy segura decidió ir con el.
-Nos vemos en tu patio a las 12:15 p.m., la lluvia de estrellas será a las 12:40, antes de la una estaremos en tu casa- comento todo su plan el pequeño Ryu.

Así quedaron de acuerdo, terminaron su refrigerio y se dirigieron al salón de artes, era su próxima asignatura, ahora tenían que ver como salir de casa sin ser descubiertos.

Ya era la media noche, al parecer no había nadie ya despierto, bajo las escalares para ir a la sala, lo hacia cuidadosamente.
-Mokoni-chan ¿sigues despierta?- su hermano pregunto cuando la vio al pie de las escaleras.
- Vi…vine por un vaso de agua- con nervios le contesto a su hermano, quien noto el nerviosismo de la pequeña, eso y que no tenia la pijama puesta, pero no hizo mucho caso, se para junto a ella y le revolvió los cabellos, Mokoni hizo un pequeño puchero y fue hacia la cocina por su “vaso de agua” y regreso a la sala, ya no había nadie, era el momento, sujeto las llaves de repuesto que tenía su madre escondidas en un cajón de la lacena, de puntitas y con mucho cuidado salió hacia su patio, miro su pequeño reloj de forma de osito y ya eran las 12:10, junto sus manos para frotarlas y hacer un poco de calor, de repente sintió como algo tocaba su hombro, abrió la boca para dejar escapar un grito pero algo la callo, era una mano.
-Soy yo, Ryu- susurro el pequeño. La niña casi desmayada quito la mano de Ryu de su boca.
-¡Tonto! Me asustaste…-llevo una de sus manos a su pecho, tratando de tranquilizar a su acelerado corazón.
-¡perdón Mokoni-chan!-se inclino ligeramente- vámonos…-

Salieron del patio trasero de la casa de Mokoni y después de caminar unos cuantos metros, la pequeña rompió el silencio.
-¿Tuviste problemas para salir, Ryu?- ladeo su cabeza, para verlo mejor.
-No muchos, mama se quedo trabajando en el hospital y papa se durmió, ¿Tu?.-
-Solo uno, mi hermano me vio…pero no me dijo nada.-

Siguieron por las calles oscuras alumbras por los focos de los postes de luz, llegaron al parque, ya eran las 12:30, buscaron un lugar donde ellos creían que las estrellas se verían mejor, cerca de la resbaladilla era el espacio ideal, estaba despejado y dentro del parque no había mucha luz, los pequeños tomaron asiento debajo del juego, esperando a la hora en la que en el cielo algo pasaría, hacia viento, muy fuerte, el cual provocaba que los columpios se movieran, el rechinido del metal friccionándose ponían nerviosa a la pequeña Mokoni, en eso un perro comenzó a aullar, Ryutaro miro a su lado y vio que Mokoni estaba a nada de llorar, se acerco a ella y la abrazo.
-No llores- le susurro tratando de calmarla.
-Tengo miedo, Ryu…- una pequeña lagrima se derramo.
-No llores, ¡yo te cuido!- limpio aquella gotita de agua salada- ¡Mokoni, mira!-el niño señalo hacia el infinito y unas líneas blancuzcas tiñeron el firmamento oscuro, dejando su rastro por donde pasaban, se levanto y ayudo a la niña a levantarse, por ese instante, Mokoni sonrió, ambos niños esperaron a que esas estrellas fugaces desaparecieran de sus vistas.

-Ven, vámonos a casa- Ryutaro extendió su mano y sujeto la de Mokoni, marcharon devuelta a casa, aun ese viento frio estaba presente.
-Hace frio…-musito Mokoni, Ryutaro paro y solo la mano de ella, se quito la bufanda azul que traía y se la coloco a la pequeña.
-¿Así está mejor?- sonrió Ryutaro, como lo dijo, cuidaría de ella, Mokoni sonrojada asintió levemente.
En la puerta de la casa de Mokoni, la pequeña le devolvió la bufanda y se la acomodo a él.
-Nos vemos mañana- le dio un pequeño beso en la frente para después despedirse de ella.
-Ryu…-La pequeña sujeto la chamarra del niño-llámame cuando llegues a tu casa ¿Si?- dijo Mokoni, no estaría tranquila hasta saber que el llego bien.
-Ok, yo te llamo- sonrió Ryutaro.

Mokoni dijo adiós y entro a su hogar, sigilosa como un ratón, encendió la luz de la sala para esperar aquella llamada.
-¿En donde estuviste?-
-¡oh no!- pensó Mokoni, giro para ver quién era, su hermano, quien estaba sentando en las escaleras.
-¿Fuiste a ver la lluvia de estrellas?- Mokoni guardo silencio por unos segundos.
-No le digas a mama…-miro hacia abajo.
-No diré nada, pero ya sube a dormir- dijo serio su hermano.
-pero… ¡tengo que esperar a que Ryu llame!- reprocho la niña, en eso comenzó a sonar el teléfono, Mokoni corrió y cogió el teléfono, era Ryu reportándose, colgó.
-¿Ya?-
-Si…-
El par de hermanos subieron a sus respectivas habitaciones, a la mañana siguiente, Ryutaro se acerco a ella y le dio una pequeña foto de las estrellas que venía en el periódico, le sonrió y fueron a su salón, por razones así, Mokoni comenzó a querer a Ryutaro un poco más.

-Fin- 
read more»
0 comentarios

[Drabble] Varios~ XD

viernes, 23 de septiembre de 2011

♫: el viento XD
♥: sueño -w-
Think: en la inmortalidad del cangrejo -w-

Son mini-Drabbles de cada bello JUMP en fin douzo~p.d. Feliz aniversario JUMP :D!!!!



Título: ---- no se me ocurrio un nombre -w-!
Autor: Yo -sarahi XD-
Dedicado: a quien lo quiera :D y obvio a JUMP
Parejas: Ninguna realmente...hagan de cuenta que es JUMPxGirl, asi que sientanse libres de poner su nombre o imaginarse a ustedes
Género: aptos para todos :DDD
Extensión: Drabbles -10 en total :D-
Summary:pues~ JUMP y alguna chica XD(?) -super resumen XD-
Notas: pues cada drabble es un JUMP diferente...en ninguno puse nombres, pero segun yo coloque una situacion con los que dijeran "ah! este es de Yamada" o algo asi...al final pondre los nombres en el orden en que coloque el drabble :D!...a ver si le atinaron o si yo defini bien XD

Douzo~




*///*///*///*///*///*///*
Sin duda alguna, ¡odiaba esa voz tan chillona!, esa pequeña arrogancia que mostraba su sonrisa, la estresaba, la forma tan “peculiar” de decir lo que pensaba, la fastidiaba, según él era “honesto” para ella era se grosero, pero…su sonrisa, ¡maldita sonrisa manipuladora!, como la amaba, eso era suficiente para amarle con la intensidad de un huracán, porque solo sonreía para ella.

*///*///*///*///*///*///*
Comían juntos un postre de fresas, un postre para los dos, era delicioso, aunque cuando se trataba de las frutillas él podría dar miedo y ser algo egoísta con la última que llegara a quedar. Sobro una, ella decidió retirar el tenedor, el solo atino a quitar rápidamente del plato aquella fresa, dirigió su mirada hacia la “asustada” chica (quien parecía también querer comerla) y con algo de remordimiento dijo: “ma~ sabe mejor si la comparto contigo” con un tono dulce se lo hizo saber, dándole de comer la frutilla…

*///*///*///*///*///*///*
¡Un estúpido, idiota e infantil era su novio!, ¿Cómo se enamoró?. ¡Hoy era un día especial!, era su aniversario…-Estúpido- refunfuño la chica quien estaba sentada en una banca del parque de la ciudad, la había dejado plantada el muy tarado. Una botarga de oso se acercó a ella dándole un globo rojo, ella solo lo ignoro, no estaba de humor para que un oso gigante y feo le diera un trozo de plástico inflado, el oso insistía, ella lo ignoraba, el oso le dio un ligero golpe en su brazo, ella furiosa lo pateo y lo tiro, el globo voló, al oso se le cayó la cabeza y sorprendida al ver quien era se acercó. -¡tonto!- le reclamo. El chico solo dijo “Feliz aniversario”, ella lo abrazo y recordó porque lo amaba…por idiota e infantil.

*///*///*///*///*///*///*
¿Qué se creía él para sonreírle a todo el mundo?, esa sonrisa debía ser solo de ella y de nadie más.-¿Estas molesta?-pregunto él.-No…- algo cortante respondió la chica.-Lo estás~- de una forma divertida lo dijo dándole una sonrisa.-¡No creas que con tu sonrisa me ablandaras! -El entendió, su novia estaba celosa, la rodeo por la cintura y la acerco a él, unió su frente con la de ella.-Pero te quiero a ti- hizo un puchero adorable. Ella siempre al tenerlo tan cerca, sentía desfallecerse en sus brazos, perdiéndose en esos grandes ojos.-Mientras no veas así a nadie más…--Jamás!- junto su nariz con la de ella…

*///*///*///*///*///*///*
Tanta caballerosidad a veces llegaba a aturdirla, no negaba que era lindo tener a alguien tan atento con ella, pero…
La ayudaba a tomar asiento, retirando la silla para que ella se sentara, cada vez que se levantaba, el hacía lo mismo, al toparse con una puerta, él siempre la abría para ella y cada vez que destapa un jugo para ella…terminaba vaciándosela encima por accidente. Ella reía por la “tragedia” que siempre le sucedía a su novio, verlo molesto y ligeramente sonrojado y torpe era mil veces mejor, lo veía más natural…

*///*///*///*///*///*///*
A veces era un cobarde, odiaba las montañas rusas y todo lo que tuviera que ver con las alturas. Ella quería que la acompañara a aquella atracción del parque de diversiones que tanto deseaba subir , él se negaba rotundamente, no lo haría, pero de algún modo termino subiendo, está por demás decir que grito como una niña en esa montaña rusa.
Al bajar ella cayo, lastimándose el tobillo, el preocupado la tomo con sus brazos como a una princesa, apresurando su paso para ir a la enfermería del lugar. Quizás él era un cobarde con los juegos mecánicos, pero si ella corría peligro, aquel cobarde haría todo por protegerla.

*///*///*///*///*///*///*
No sabía porque iba a esa exposición de medicina, sabía que ella odiaba todo lo que tuviera que ver con sangre y doctores.-No deberíamos entrar…-sugirió el chico.-No seas aguafiestas, no creo que sea tan malo- contesto la chica con una sonrisa. El solo suspiro resignado.
Entraron a la exposición pero tardaron más en entrar que en salir, pues la chica salió técnicamente corriendo…y traumada.-Te dije que mejor no pasáramos!- con un tono similar a un regaño le dijo.-No me regañes!- lloriqueo la chica. Preocupado se acercó a ella y la abrazo.-Bueno…ya paso, tranquilízate, si?- lo dijo más cálido que él pudo. Ella solo asintió con la cabeza, él podría ser serio y quizás apático pero si ella estaba mal…podría contar con el apoyo y cariño de él.

*///*///*///*///*///*///*
Hacerle enojar por que el no tuviese la razón, era peligroso, el tenía un genio bastante peculiar, pero no siempre tenía la razón!
-¡Pero por ahí no es el camino!- reclamo la chica.-¡Que sí!, vamos-insistía el, tomándola por la mano para que lo siguiera.-Necio- dejándose llevar. Rato después de seguir caminando y de no llegar a donde debían ir, la chica rompió el silencio:-Ya nos perdiste--Que no!- contesto algo molesto.-acéptalo- seguía ella diciendo, pero el cada vez se enojaba más, porque era verdad. Ella le decía con la mirada “te lo dije”, el a nada de explotar, trato de calmarse, ya una vez más tranquilo, tomo las mejillas de su novia para darle un beso en la frente.-Tan difícil era aceptarlo?-sonrió ella, el solo desvió la mirada, estaba apenado…

nota: si lo se,,,este si lo mate :D! XD*

*///*///*///*///*///*///*
-¿podrías dejar de hacer malabares y ayudarme?-Reclamaba una chica un tanto frustrada pues el, solo hacia el tonto y no cooperaba.-Si ya voy~- algo berrinchudo lo dijo. Lo quería pero a veces, el parecía no tomar las cosas en serio. Continuo recogiendo información, el siguió practicando, comenzaba a enojarse, él lo sabía, lo hacía a propósito, se veía muy linda con una cara de fastidio. Molesta al fin fue donde se encontraba el, le quito aquel yo-yo que tenía y le comento:-Que no puedes tomar esto en serio?¡-Algo temeroso tomo las manos de ella y las llevo a su pecho a la altura del corazón.-‘esto’ lo tomo muy enserio- sonrió- Ven vamos a ayudarte- Sin soltarla fue a ese escritorio lleno de libros.-Tonto- susurro ella…

*///*///*///*///*///*///*
Esto se estaba volviendo fastidioso, platicar sobre los caballos la mayor parte del tiempo, al principio era genial, pero ahora no tanto.
Caminaban por un parque, en medio de este se encontraba un lago y a su lado de este había unos caballos en renta, el emocionado giro hacia ella, comenzó a balbucear, hablaba tan rápido que no se le entendía pero algo era seguro , todo lo que decía tenía que ver con “caballos”, ella algo desesperada, tomo con sus manos el cuello de la camisa de su novio y le dio un beso sobre sus labios para callarlo, se separaron y ella le pidió un favor, no hablar de tan bellos animales por un momento, solo un pequeño momento. El solo dijo:-Bueno…pero quería montar uno contigo…tú la princesa y yo el príncipe.- algo triste le hizo saber su plan. Ella sorprendida y algo ruborizada, sujeto la mano de él, yendo a montar a uno…desde ese momento los equinos seria especial para ella.

-fin- XDDD
el orden:
Chinen, yamada, Takaki, Daiki, keito, Inoo,ryu, yabu, hika y yuto :D
-si el de Yabu lo mate XD-
read more»
0 comentarios

[Drabbles-serial (?)] un YuyaRi (?) XD

miércoles, 14 de septiembre de 2011

♫: la impresora XD
♥: sueño XD
Think: dormir XD!!!

lalalalalal tambien este lo tenia en el FB...ya lo coloque aqui -w-!



Título: ------ *es que cada drabble tiene su titulo XD-
Autor: Yo -sarahi XD-
Dedicado: a Hibari
Parejas: YuyaRi -takaki y hibari pues XD-
Género: hetero~
Extensión: un monton de drabbles.. todos menos de 500 palabras
Summary: Takaki no cree en el amor...pero alguien lo hace cambiar de opinion...sin querer XD
Notas: fome XD!!! Lo siento Hiba-chan,si no te gusta…puedes pegarme u_u!! XDDD! Otra cosa…es como dividido…son como una serie de drabbles que hacen la historia…lo digo por si no tiene mucho sentido XD, que mas...creo empezó algo emo...y~ termino todo fome ...ya no volvere a escribir lo prometo :D!!! como sea~ Feliz cumpleaños Hiba-chan! lo adelante porque dudo poderlo subir los proximos 3 dias :D! XDDDDde la demas...ya saben comentarios. XD

D O U Z O

Desde pequeño tenía la misma idea, ¿Por qué creer en algo que es tan efímero como una flor?, por lo menos en lo que concierne en las relaciones y en su vida, esa, era la opinión de un joven llamado Yuya.
No le veía sentido, cuando era niño vio a su madre llorar, el culpable de aquella lágrimas derramadas era su padre, no entendía la razón del sufrir de su progenitora y solamente abrazo aquel ser que le dio la vida.

Regresaba de la universidad, pues había ido a arreglar unos pendientes para su futuro ingreso, el día fue cansado, abrió la puerta de su casa y al entrar, vio una escena que parecía un dejavu, su madre sentada en un sillón del living, con su rostro empapado de gotitas saladas provenientes de sus ojos, con una mano sobre su boca, como si quisiese contener aquel sentimiento que la comía por dentro, por instinto, el chico de cabellos claros, se acercó y le regalo una abrazo consolador, su madre al sentir los brazos de su hijo se desmorono y lloro con intensidad, sabía perfectamente él porque del sufrir de esa mujer que de cariño le decía “mamá”, su llanto ceso y con una voz tímida le pregunto:


-¿Por qué todavía lo permites mamá?-
Anonada ante la cuestión, la señora aclaro su voz y contesto.
-Porque aún le amo-

¡No podía creerlo!, ¿Cuántas veces su padre la había sido infiel y ella lo perdonaba?
-¡No lo entiendo!, sufres por el…-
-Hijo, a veces el que ama más es quien sufre más-
-El no sufre…-
-Eso, Yuya, no lo sabes-


Quedo mudo con esa contestación, “sigo sin entender” murmuro para sí, pero su madre lo alcanzo a escuchar.
-Ya encontraras a alguien Yuya, que será la excepción a todo tu pensar- acaricio su mejilla, le regalo una sonrisa melancólica y dejo a su hijo solo en aquel sillón.

Sin duda alguna, ella estaba equivocada, quiso creer en ese sentimiento tan “maravilloso”, pero ¿Qué recibió a cambio?, una puñalada al corazón, desde ese día se prometió y se juró que no volvería a caer en esa trampa tan mortal llamada “amor”.

~Tu…~


-Disculpa, ¿podrías darme paso?-
Una delicada voz lo saco de sus pensamientos, giro hacia la dueña de esa voz y se apartó dejándole el paso libre.
-Gracias Takaki-kun- Le agradeció una chica de cabello oscuro, piel moreno claro, pero algo en ella le… ¿irritaba?, no, eso no era, solo sentía como se le oprimía el corazón, ¿su sonrisa?, era un linda sonrisa, así que tampoco era, o su forma de ser, siempre dando la impresión de estar enamorada, quizás de la vida, quizás de alguien…de alguna forma lo último lo ponía triste, sacudió su cabeza para despejar su mente, ¿Por qué pensaba en ella?, no es que estuviera mal, ni estuviera fijándose en todo lo que hacía Hibari-chan…¡Hibari-chan!, ¿desde cuándo la nombraba así en sus pensamientos?, porque en realidad no hablaba con ella.


Entro el profesor y Takaki se dirigió a su asiento, la clase dio inicio como de costumbre, el maestro explicaba el tema y los alumnos tomaban notas, la hora termino dando paso al fin de la clase, pero antes de que su profesor se marchara dijo unas palabras muy particulares:
-Harán equipo con su compañero de la derecha, pónganse de acuerdo.-
Dicho esto, tomo sus cosas y se marchó. Yuya giro para ver a su compañero…era ella.

~¿Sera…?~


Sentado en una mesa de aquel salón lleno de libros, realizaba su investigación, alzo su mirada y la vio, observaba como pasaba con su mano sobre su oscuro cabello, acomodándolo detrás de su oreja, sujetando con la otra un libro que ojeaba, se veía tan linda, cerro el libro y se dirigió hacia él, avergonzado, Yuya, bajo su mirada, Hibari tomo asiento frente a él.
-Aquí viene lo que necesitamos, Takaki-kun- Con una hermosa sonrisa le explico.

Por un momento, se perdió en aquel dulce gesto y algo tímido solo dijo un “si”. Se volvía torpe junto a Hibari, sabia el porqué, sin embargo, aún estaba en negación, “¡no estoy enamorado!”, y los días pasaban, juntos en aquella biblioteca, conociéndose mejor.

~La única excepción~

Alguien la abrazo y la saludo de una forma tan cercana, Hibari correspondió al saludo. En el tiempo que la había tratado, nunca lo hizo tan familiarmente, quería, pero su razón se lo impedía.

Celoso, estaba celoso, quería sujetarla de la mano y decirle que tenían cosas que hacer, solo para alejarla de aquel sujeto, pero no debía y enojado, le indico a Hibari que se iba, dio media vuelta y se marchó, dejando a la chica un tanto confundida.


Regreso a casa y con sus sentimientos encontrados, saludo a su madre, dándole un beso en la mejilla y a punto de marcharse a su habitación, su mama le pregunto:
-¿Ya la encontraste?- Yuya no entendió o mejor dicho se hizo el desentendido.
-Iré a terminar mi tarea- esas palabras salieron de sus labios, esquivando la cuestión.
Subió las escaleras, entro a su cuarto, coloco su mochila en su pequeño escritorio que estaba algo desordenado, tomo la silla y la ocupo, saco una libreta y un lapicero, disponiéndose a escribir pero solo hacia garabatos, con la pregunta de su madre haciendo eco en su mente y en su corazón, relacionándola directamente con una linda chica, a veces torpe e impulsiva, relacionándola con Hibari-chan. Escribió en su cuaderno y sonrió dulcemente, “creo que la encontré” y bajo a cenar.

~Miedo~

-¿Así está bien, Hibari-chan?- le mostro unas hojas a la chica. No recordaba exactamente el momento en el que comenzó a ser más cercano a Hibari-chan y en realidad no le importaba, tener el pretexto del proyecto para estar juntos casi todo el día, lo inundaba de felicidad, porque esa pequeña cercanía lo hacía feliz, “¿Sería buena idea hacérselo saber?, no estaba seguro, después de todo, aún tenía miedo de salir herido, ya le paso una vez, pero tenía más miedo de que si lo hacía, la alejaría de su lado.


“-¡No guardes lo que sientes!, ¡déjalo salir!- Una vez le regaño Hibari a Yuya, preocupada por verlo decaído.
-solo estoy cansado- trato de conversarla con una sonrisa dibujada en el rostro.”

Esas siete palabras que Hibari le dijo alguna vez, rondaban en su cabeza, haciéndole creer que era una señal para dejar su desidia y afrontar la barrera que el mismo construyo.

~ Sunset Glow~


El sonido de la mar era tan relajante, un viento fresco acariciaba la arena cálida que se iluminaba con un sol brillante, se escuchaban también, las risas de un grupo de jóvenes que se encontraban celebrando el fin del semestre, se lo merecían, trabajaron duro en las clases. Takaki también fue, un poco de aire fresco y la compañía de sus amigos, no estaba mal… ¡¿A quién engañaba?! , esa excusa ni el conejo de pascua se la creería, fue porque Hibari iría y quizás con algo de suerte, la vería en un lindo bañador, se burló de el mismo ante su pensamiento tan varonil.
-Soy un tonto-
-¡Si lo eres!-
Giro para ver quien afirmaba su ‘estupidez’ y justo en ese momento fue bañado en agua salada, Hibari le vació un balde lleno de agua, totalmente mojado, Yuya le lanzo una mirada asesina, provocando que Hibari gritara y le lanzara el trozo de metal para después salir corriendo y salvar su vida.
-¡REGRESA!-
Salió disparado detrás de ella, nadie mojaba a su persona y se salía con la suya y a unos centímetros de alcanzarla, apresuro el paso, estiro la mano y la detuvo.

-¡Kyah~!, ¡Suéltame!- Hibari dijo entre risas.
-¡Nunca!- sentencio Yuya.

La sujeto por la cintura para poder cargarla en su hombro y así aventarla en ese gran y azul mar, Hibari pataleaba y hacia berrinche, pero eso no detuvo a Takaki, sus pies sintieron la humedad del agua y Hibari vio las intenciones de Yuya.
-¡No!; ¡Espera!; ¡Ah!- cayó al agua, provocando que el otro también lo hiciera, haciendo un gran salpicón.

-Eres un grosero- y formo un puchero en sus labios.
-Tú lo eres más por empezar- con cierta arrogancia remato, dejando a Hibari sin palabras para defenderse.
-Quiero helado- Takaki solo rio por el comentario.
Momentos así son los que atesoraría por siempre.

Subieron al bus que los trajo a la playa y que los regresaría a casa, en el trayecto de ida, Hibari se sentó con una amiga, pero esta la cambio por su “nuevo novio” dejándola sola, Yuya vio cómo su amiga le daba la novedad, “si quieres, puedes sentarte a mi lado”, ¡no supo de donde saco el valor para decirlo!, solo lo dijo con un ligero rubor en sus mejillas que gracias a dios se perdía con su bronceado. A Hibari no le pareció mala idea, no le gustaba ir sola y además…podía estar con él. Tomaron asiento, ella junto a la ventana, dándole un bello paisaje, el mar siendo tocado por unas líneas rosadas provenientes del cielo, que pintaban el contorno del océano de un color anaranjado.


El transporte arranco y aun en la carretera se podía apreciar la hermosura de la playa, Hibari sentía sueño, sus ojos le ganaron y los cerró, inconscientemente recargo su cabeza en el hombro del chico, quien solo atino a rodearla con su brazo para que se acomodara mejor. Yuya recargo su cabeza con la de ella, sentía nervios cada vez que la tenía cerca, su corazón latía con rapidez, solo ella tenía ese efecto sobre él.
-Te quiero y mucho- en un susurro se lo hizo saber, sabía que no lo escucharía y le deposito un tierno beso sobre su sien.
Lo escucho, provocando que sus mejillas tomaran un color rosado, se aferró a la playera del chico y en un mismo tono le contesto:

-Yo también te quiero…en serio.-
¡Nunca creyó oiría su “confesión”!, pensó que estaba dormida y al parecer no era así, pero al oírla corresponder su cariño, olvido sus miedos y nervios, abrazándola con ambos brazos queriéndole decir que su “respuesta” lo hizo inmensamente feliz.

Hibari giro hacia él, encontrándose con unos ojos color café que la miraban con un gran cariño y una gran alegría , cerró los suyos a la espera de algo, Yuya entendió, se acercó un poco al rostro de Hibari, oliendo su perfume, acercándose cada vez más a sus labios, dándole un corto pero dulce beso, el primero de tantos.

De algún modo extraño, su miedo se marchó, dejándole lugar para su única excepción.

-fin-

read more»
0 comentarios