[One-Shot] "no será por casualidad" -Hetero-

viernes, 18 de noviembre de 2011
 ♫: It's You - Super Junior~
♥: enamorada de la cancion (?) XD
Think: ;AAAAAAAAAAAAAA;! dorago~ *canta*


Juro y perjuro que esta cancion quiero que me la cante Yuto ;A;!!!! ah! y el icon fue al azar...XDDDDDDDDDDD no crei que saliera Hikaru...
Dorago~ *canta lo unico que se sabe de la cancion*
pasemos a lo que no truje (?). XD


Título: "No será por casualidad"
Autor: Yops -sarahi XD-
Parejas: InooSaku * o sea, "el Inoo" y mi Saku-senpai*
Dedicado: obvio a Saku :D
Género: Hetero, AU (?) XD
Extensión: One-Shot
Summary: Nada es por casualidad -si es mi suppa resumen XD-
Notas: ya se me olvido lo que iba a poner -w-! pues pues...asdsdsd random, fome...pero con amor, pa' ti senpai~~~ Douzo~ XDDDDDD
Dorago~ *^* -sigue traumada-

Se sentía exasperado, se suponía que era una salida entre amigos, no una cita doble, con el cómo extra en tan pintoresca escena, miro hacia ambos lados y solo logro visualizar a sus dos amigos dándose afectos cariñosos a sus respectivas parejas, sin duda alguna escogió un mal lugar, se colocó de pie y agarró sus cosas y sin despedirse se marchó de aquel centro comercial. Camino por la ciudad, su celular comenzó a sonar, era un mensaje de uno de sus amigos. “¿por te fuiste?”, se detuvo y contesto aquel texto, “era evidente que sobraba”, lo envió y siguió. Hacia algo de frio y sin nada mejor que hacer fue en busca de un delicioso café.

Entro a un local bastante normal, el aroma del grano de café perfumaba el ambiente, se dirigió al mostrador para realizar su pedido, su celular volvió a timbrar, su amigo contesto su mensaje, -no es mi culpa que estés amargado, ¡consíguete una novia o algo!-. ¡Era inaudito!, ¿Cómo se atrevió a escribir eso?, con una vena mostrándose exageradamente en su sien, cerro su celular, -ya te veré cuando te deje- se dijo mentalmente, pidió su café algo molesto.

Se había perdido, no daba con el lugar, solo acepto ir porque tenía mucho tiempo sin ver a su apreciada amiga, "es por aquí" miró su pequeño croquis y continuo, ¡por fin dio con el café! y a nada de entrar, justo cuando tomó la manija de la puerta su celular comenzó a vibrar, era su amiga.

-Hola Saku-chan- la otra chica saludo primero
-Hola Sa-chan, ya casi llego-
-¡Perdón!- casi llorando grito su amiga-no creo llegar...se presentó un inconveniente-lloriqueo.
-¿Eh?- estaba algo sorprendida, por fin tenía un tiempo libre para verse y ahora cancelaba- no te preocupes Sa-chan, entiendo.
-En verdad quería ir pero esta cosa no me deja ir-
-No hay problema-
-En serio lo sí... ¡deja eso! ¡Perro malo!- aparentemente discutía con un animal.
-Sa-chan?- pregunto Sakura, su amiga no contestaba, seguía peleando con “algo”, se oyó un grito y la llamada se cortó, Sakura intento llamar de nuevo pero no hubo respuesta, se quedó preocupada, recibió un texto de aquella chica, "estoy bien Saku...perdón", puso una mueca de tristeza, aun se encontraba frente la puerta del local, olía bien, ya se encontraba ahí, alzo sus hombros y entro.


Tomo su vaso con aquella delicia, un espumeante cappuccino, seguro con ello su coraje causado por su amigo se esfumaría, saco un billete y pago, ahora iría a tomar asiento en algún lugar del local a disfrutar de su aperitivo, giro pero al hacerlo choco con una chica, era una mesera pero en el momento del impacto, el café se vació encima de Kei.

-¡Quema!- grito Inoo al sentir el líquido hirviente sobre su piel, tiro el vaso y comenzó a soplarse la mano.
-¡Disculpe señor! ¡No me fije!- la apenada mesera trataba de hacer viento con el menú que traía en manos, era lo único que le faltaba al pelinegro para que su día fuera "perfecto".

Lo primero que vio al ingresar fue un pequeño tumulto en la caja, a un chico agitar la mano rápidamente y un charco de color café claro, "mejor voy a una mesa", se ubicó cerca de la salida, tomó el menú y otra mesera se acercó a tomar su orden

-¿Qué desea ordenar?- dijo amablemente la mesera, dejo a un lado la carta y pidió una rebanada de pastel de chocolate y un té.
-En un momento lo traeré- Sakura recargo su peso en el respaldo del sillón, "de lo que se perderá Sa-chan" pensó, saco un libro de su mochila y comenzó a leerlo.

-Lo siento señor- la camarera no dejaba de disculparse mientras curaba la mano de Kei, "no debí entrar a este lugar" se lamentaba internamente Kei pero lo hecho ya estaba y por algo siempre pasan las cosas.
El encargado del lugar se acercó a él para de nueva cuenta disculparse y para ofrecerle un nuevo café como compensación por lo ocurrido, no estaba seguro de aceptarlo, pero algo le decía que lo hiciese, accedió, le pidieron que esperase en una de las mesas pero todas se encontraban ocupadas, visualizo a una que sólo tenía una persona, una mujer.
-¿Le molestaría?- señaló el asiento.
-¡ah!, no...- la voz de una mujer mayor le dio permiso.

¿Cuán juguetón podría ser el destino?, eso en algún momento tendría respuesta; Sakura dio el último bocado a su pastel, dio el último sorbo a su taza, pidió la cuenta y se marchó. El nuevo café de Kei llegó y este sin perder tiempo lo sujeto, hizo una reverencia a la señora que acompañó y partió.

Sakura se encontraba ya afuera del local, ahora que lo meditaba, no sabía cómo regresar, en ese momento, Kei salió, sus caminos por una fracción de segundo se cruzaron para volverse a separar, Inoo se dirigió a la izquierda, Sakura por la derecha caminó, quizás sí alguno debió ir por el mismo trayecto del otro pero su suerte no lo permitió así.

Dando sorbos a su vaso, Kei caminaba hacia una librería cerca de la parada del colectivo, adquirió el libro que necesitaba para sus clases en la universidad y fue a donde debía ir a tomar el transporte que lo llevaría a casa. Por otra parte Sakura buscaba la estación del subterráneo, estaba perdida...de nueva cuenta y siguió con pasos torpes y a nada de querer llorar cerró sus ojos, tropezó con un chico.

-¡Saku-chan!- un joven rubio dijo su nombre mientras la sujetaba por los brazos de está quien al oír que alguien la nombraba abrió sus ojos.
-¡Hikaru!- Lo abrazo contenta, Hikaru, la ayudaría a encontrar su destino.- ¿Dónde queda el metro?- desesperada preguntó, el rubio sólo se rió, era normal que ella se extraviara con facilidad.
-Justo voy hacia allá, ven te llevó. - la soltó y caminaban juntos por la calle concurrida de gente.

El destino de ambos decidió que su encuentro no sería por casualidad, poco a poco los dos se acercarían aunque pareciera lo contrario, Inoo miró su reloj, el bus ya se había demorado, justo cuando había decidido ir en busca de otro transporte, el autobús apareció haciendo sonar el claxon que anunciaba su arribó, llegó justo a tiempo, sacó un poco de cambio, subió y pago su pasaje. Todos los lugares se encontraban ocupados, puso un puchero de disgusto y se sujetó del pasamanos, "¡consigue una novia o algo!" aún recordaba el texto de su amigo, seguía irritado, ya había pasado varios minutos desde que subió al transporte, no ha avanzado mucho realmente, el tráfico estaba a todo lo que daba, a ese pasó llegaría mañana a su casa, bajo y buscó otra opción.

Aquel rubio no permitió que Sakura gastara su dinero en el transporte, está vez corrió por su cuenta, Sakura un tanto apenada dejó que Hikaru lo hiciese, ya en el vagón, ambos platicaba de lo más a gusto pero un pitido los distrajo un momento.

-Perdón Saku-chan, aquí bajo- torpemente se disculpó pero antes de bajar, invitó a la chica a tomar un helado y platicar más a gusto, ella iba a aceptar pero recordó que en casa tenía muchos pendientes. -Ya será en otra ocasión- Hikaru sonrío y bajo de ese vagón, Sakura sacó su libro de nueva cuenta y retomo su lectura, cuando Hikaru salió, más personas entraron entre ellas Inoo, que pequeño se mostraba el mundo, él sin prestar atención se colocó frente a Sakura, el sino de ambos estaba escrito que eso pasará, aunque ninguno de los dos notara, las puertas del vagón cerraron y arrancó.


Sakura absorta en su lectura no notó que el carro del metro disminuía su velocidad lo cual estuviese bien sino fuera porque en esa estación tendría que descender, se levantó rápidamente, ya en pie el metro paro bruscamente, provocando que cayera ligeramente encima de un chico de cabellera negra, era Inoo, se levantó rápidamente sin guardar su libro.

-¡Lo siento!- hizo una ligero gesto de disculpa.

Era oficial hoy el mundo estaba en su contra, -no hay cuidado...- al ver con la persona con quién chocó un ligero golpeteo sintió en su corazón, quizás el mundo en realidad no estaba en afán de molestarlo, por otra parte Sakura al ver esos ojos quedó prendada, pero reaccionó.

-Yo...perdón...me...- movió sus manos como tratando dar a entender que bajaría, sonrió tímidamente y como pudo bajo, por fin habían dado el uno con el otro, pero el destino caprichudo los separo, está vez dejando un cabo sin atar.

Se percató que aquel chico tan apuesto no dejaba de mirarla aún con la gente que se encontraba en el vagón, se sonrojo, camino lentamente entre las personas que avanzaba, llegó a las escaleras, "oh no! mi libro" giró para ver sí el metro seguía ahí, era así pero este comenzó su marcha, pudo ver como Inoo tenía entre sus manos su preciada lectura, sonrió ante una idea que se le ocurrió, ese libro podía ser su “zapatilla de cristal”, como en el cuento de hadas, movió su cabeza en negación para despejar su mente, "imposible" se dijo así misma, no lo volvería a ver, subió las escaleras, tenía que llegar a su hogar. Kei en el vagón miraba el pedazo de sabiduría que la chica dejó, quizás no debió dejarla ir, pero sí lo hubiese hecho, pareciera un acosador, la estación donde bajaría llegó, guardo el libro y sonrió al recordar a la linda chica con quién hoy se topó.

Pasaron los días e Inoo tomaba el mismo camino con la esperanza de volver a ese chica, a Sakura, pero no tenía la misma suerte, ni porque pasaba a la misma hora ni el mismo vagón, un celular que comenzó a vibrar en su pantalón lo sacó de su pensar y muy delicadamente tomó la llamada.

-Si...ah Hola... ¿ahora?...bueno te veo ahí.-
Su amigo (el mismo que le sugirió que buscara una novia…o algo) le pidió auxilio en una clase, no podía negarse, a él también su amigo lo ayudaba, con cierta molestia fue al lugar donde como de costumbre siempre se citaban.

Caminaba en dirección de dicho lugar, estaba retrasado y sin mucho cuidado iba, esquivando a cuánta gente se le metiera en el camino, al doblar en una esquina se estampo con alguien, con una chica, sus modales no le permitían dejar tirada a esa chica, se agacho para ayudarla.

-tú...- era la chica que esperaba con anhelo en la estación del metro, Sakura en igual estado de sorpresa sólo sonrió.
-Sakura- se presentó y con la mano que le ofreció Kei se levantó, no se decían palabra alguna como sí con la mirada se entendieran, Kei pensó en el libro, chasqueo los dedos y torpemente lo extrajo de su pequeño moral.
-Es tuyo...Sakura-chan- bajo la mirada y comenzó rascarse la cabeza.
-Gracias...- movió la cabeza para dar entender cuál era el nombre del chico que le devolvió su "zapatilla".
-Kei...- con un leve sonrojo dejo saber su nombre.
-Gracias Kei...- hubo un pequeño silencio, Sakura hablo primero.
-Yo me tengo...-Inoo la interrumpió, la invitó a tomar un café, Sakura un tanto conmocionada al principio se negó (como toda buena dama), Inoo insistió un poco, no quería perder otra oportunidad, Sakura accedió y caminaron rumbo a un café cerca del lugar, Inoo recordó a su amigo, lo dejaría está vez, después de todo él fue quién le dijo que buscará una novia, tomaría su sabio consejo sólo por esta vez.




-Fin- 
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[Viñeta] "My Child" -TakaJima-

martes, 8 de noviembre de 2011

♫: nada XD
♥: Hambre D:!
Think: Comida XD!!!


Entrada super flash :DDDDDDD! y con esto anuncio un chibi-Hiatus...XDDDD! pero don't worry senpai (?)...vendre para tu InooSaku :DDD! p.d. mi blog tiene nuevo look BD!!! -solo descargo una plantilla gay XD-



Título: "My Child"
Autor: Yo -sarahi XD-
Dedicado: a quien lo quiera :D
Parejas: TakaJima
Género: aptos para todos :DDD
Extensión: Viñeta (746 palabras)
Summary: continuacion de las demas TakaJima
Notas: asdasdsdasdas~!!!!!! mate el final -w-! nada mas...supongo *notese lo express-
p.d. comentarios igual a amor ;A;!
Douzo~~~

Lo veía correr por el patio de la escuela, jugaba con sus compañeros de salón, otro niño se acerco a él y lo abrazo, Yuya sintió algo, no le agrado esa sensación, solo él podía abrazar a Yuto, ¡nadie más!, aquel niño soltó a Yuto.

Yuya se sentó en el verde pasto, ignorando a sus propios amigos solo por ver al otro pequeño, Yuto sintió la mirada y lo vio, dedicándole una sonrisa, Yuya alzo la mano y lo saludo. “Así está mejor”, murmuro para sí.

El recreo termino y cada niño y niña que estaba en el patio se dirigió a su salón, las clases pasaron una a una llegando al fin del horario, Yuya guardo sus cosas y se dirigió a la salida a esperar a su añorado amigo.
-¡Yuya!- grito Yuto, corriendo hacia él.
-¿Nos vamos?- con un lindo gesto pregunto Yuya.
-¡Si~!- Yuya extendió su mano para que el otro pequeño la tomara, ambos se aferraron y caminaron hacia a casa.

Yuto iba particularmente callado, por lo general, hablaba hasta por los codos, extrañado, Yuya pregunto al menor si le sucedía algo, Yuto negó con la cabeza, el mayor no insistió, ya le diría después, pasaron por un parque, hicieron un pausa ahí, compraron un helado, seguro eso levantaría el ánimo de Yuto, eso pensó Yuya, tomaron asiento en una banca del lugar, Yuto seguía igual, el mayor quería romper el hielo, pero el menor interrumpió
-Yuya…¿Soy especial?-
-¿Eh?- no sabía porque no estaba acostumbrado a sus preguntas…siempre lo sorprendían.
-Hashimoto dice que no lo soy…-suspiro y le dio una lambida a su cono que cayó al suelo después de hacerlo, puso un puchero de tristeza, parecía querer llorar.
-¡No le hagas caso!- Yuya le dio su barquillo.- No sabe lo que dice…-limpio una lagrima que se le escapo al menor, Yuto era muy susceptible a los comentarios de los demás, Yuto sujeto el helado.
-Gracias, pero Hashimoto…- Takaki lo interrumpió
-¡No importa lo que diga ese niño!, tu eres especial- dijo molesto, Yuto solo lo miro con el mismo puchero en sus labios.- Ven, ya es tarde- Yuya finalizo la conversión.

Ambos niños bajaron de aquel banco, sin embargo, el pequeño Yuto aun se encontraba mal por el comentario de su compañero de clase. Llegaron a la casa de este, pues él vivía antes que Yuya, Yuto se soltó de la mano.
-Quiero ser especial…-el niño estaba aferrado a esa idea, Yuya lo miro.- ¿Sabes cómo puedo serlo?
-Yuto…-
-Me ayudaras, ¿Verdad?-
Yuya no sabía que responder.
-¿No puedes?- con melancolía pregunto Yuto.
-No estés triste- con una débil voz logro decir.
El pequeño dio media vuelta y entro a su hogar, Yuya sintió que su corazón se le oprimía, esta vez no ayudo a su amigo, camino un poco y entro a su casa.

A la mañana siguiente, como era costumbre, Yuya alcanzo a Yuto para ir juntos al colegio.
-Yuya…-
-Buenos días Yuto- sacudió sus cabellos.
-¿A que sabe la tristeza?, ¿A café?-
-supongo...Mira ya no pienses en eso, ¿Si?- con preocupación trato de persuadirlo.

El pequeño Yuto, siguió su camino, ahora Yuya debía encontrar la forma en que Yuto se sintiera especial.
En las clases no prestaba atención, miraba al intenso cielo azul, intentando buscar una solución ahí.
-¡Takaki!, ¡presta atención!- su profesor le riño, sus compañeros rieron, pero no le importo mucho, paso al pizarrón por orden de este, pero no supo que hacer, dejo la tiza y volvió a su pupitre, las clases siguieron su curso, llegando al fin a la hora de salida, se volvieron a encontrar en aquella puerta para seguir el mismo camino de siempre, pasando por el parque, Yuya vio unos columpios.
-Ven- llevo a Yuto a ese juego. Hizo que se sentara para que él lo empujase, Yuto quien tenía una carita triste, la cambio por una sonrisa y después por unas carcajadas, Yuya dejo de empujar y se coloco a un lado a la espera de que Yuto dejara de balancearse, se detuvo poco a poco y el mayor se puso al frente del pequeño Yuto.
-Tu sonrisa es especial, no dejes que nadie te la quite.- coloco su manos sobre los hombros de Yuto y le deposito un tierno beso sobre su frente. –Y tu eres especial para mí, no importa lo que ese tal Hashimoto diga, si yo digo que eres especial, ¡es porque es así!- pellizco una de las mejillas de Yuto, quien se levanto para abrazarlo.


-fin super fome :D!-
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[mini-serial] "Gracias a ti" -YabuKaki- *cap.2~*

viernes, 4 de noviembre de 2011

♫: BEGINNER- AKB48
♥: extrañamente nerviosa XD
Think: juro que no tengo mas canciones de las zorras48 D:!!!!




No me gustan (mucho) las AKB...pero esta cancion casi rlz...D:!!!! dios me doy miedo e______é! como sea hoy no hablemos de mi :D!!! pasemos a lo que no truje XD!


Título:"Gracias a ti" (Cap. 2)
Autor: Yo -sarahi XD-
Dedicado: Hibari~ Saku~ Haruki :D!
Parejas: YabuKaki y un JUMP mas :D!
Género: Drama (?)...asdsads~ yaoi (?) aun es casi apto para el mundo



Douzo~

Takaki ligeramente conmocionado, asintió con la cabeza, Yabu le limpio las lágrimas con un pañuelo que llevaba consigo, volvió a la bodega trayendo otra botella, regreso por Yuya, ya no debían perder más tiempo, sino aquel pequeño problema se agrandaría.


-Tardaron-dijo un señor, era Yamamoto.
-Lo sentimos-contesto Yabu, haciendo un pequeño ademan para disculparse, le entrego la bebida, actuaba normal pero Yuya, aun se encontraba nervioso por dos razones: su futura reprimenda y…su primer beso.

Esa misma tarde, el pequeño Yuya fue castigado, solo unos cuantos golpes recibió, no estaba tan mal, eso creía el, en la calle recibía peores impactos, aun así dolían, Kota se acercó a él, en su cara se reflejaba un poco de decepción.

-Perdón, no cumplí mi promesa- se acercó y tomo asiento junto a él.
-No te preocupes…-levanto su mano con un claro gesto de dolor, para poder acariciar la mejilla de Kota, quien trato de auxiliarlo en su castigo, pero solo se llevó una bofetada que lo mando al piso.
-Lo siento- insistió, se le levanto del piso, fue al baño por el botiquín de primeros auxilios, para así tratar de curas aquellas manchas rojizas que se encontraban en la piel de Yuya.
-No volveré a permitir que te dañen- Prometió Yabu.

A partir de ese momento, se volvieron muy unidos, porque de algún modo, solo se tenían el uno para el otro, para hablar, para jugar, para cuidarse, para aprender, crecer, reír y llorar. Pasando los días, semanas, meses y años, apoyándose solos ellos dos, juntos en esa habitación.
-Ya pronto abriremos, ¿y Yuya?-pregunto un chico particularmente delgado de tés clara.

-Aún se está arreglando, Yabu- dijo algún empleado del lugar.
-Gracias- Partió dirección hacia donde se encontraba el ahora joven Yuya.


El agua cálida que salía de la regadera caía sobre su cuerpo, no tenía noción del tiempo , pues un recuerdo de su infancia le ocupaba la razón, sin prestar mucha atención a lo que hacía, Takaki cerro la llave que permitía el paso del líquido vital, tomo una toalla para secarse con ella, se la coloco alrededor de la cintura, se dirigió al dormitorio (que compartía con Yabu), yendo directamente al closet, saco una camisa azul y un traje gris, debía prepararse para el trabajo, ahora atendía a clientas con otros “intereses”.
Se colocó la prenda azul y la abotono lentamente, su mente aun navegaba en el mar de recuerdos, había pasado tanto desde aquel día.

-¿Estás listo?- un susurro lo extrajo de su pensar.
-Solo termino de ve…- no concluyo su oración, la sensación de unas manos recorriendo su abdomen lo callo. -Solo…-no lograba concretar la idea, esas manos sabían dónde tocar.
-Ahora…no…- Yuya oponía resistencia, la cual se veía corrompida, siempre era así, sentía la respiración de Kota sobre su cuello, también percibía los dedos del mayor delinear el contorno de su cuerpo, un escalofrió se adueñó de él, Yabu poso sus labios en la espalda de Takaki para marcar aquella delicada piel, descendiendo sus manos cada vez, acariciando la cintura del menor.
Con la poca voluntad que le quedaba, Yuya, tomo las manos del mayor. – No debemos Kota- dijo y se apartó de él, Kota lo miro con una sonrisa en sus labios. –Te veo abajo- dicho esto se acercó a él y le deposito un beso en los labios, Yuya se quedó solo en la habitación.


Termino de arreglarse y con un ligero rubor en sus mejillas partió hacia el Host, todavía con la sensación de las manos de Kota recorrerle su piel, entro al ascensor, no se mentiría, le gustaba tener al mayor así de cerca, no negaría que sentía algo más que un cariño de amigos, podía decir que lo amaba sin chistear, por eso, si Kota quería “algo” lo haría, después de todo lo apreciaba demasiado y estaba en deuda con él, aun con todas estas razones, pensaba que no debía, hacerlo era cada vez más doloroso, el ascensor abrió las puertas, cambio su mueca de tristeza por una linda sonrisa seductora.

-¡Yuya!- un grupo de chicas grito su nombre, se acercó y saludo a sus clientas, disponiéndose a hacerlas pasar un grato momento, ya tendría tiempo para meditar

En la jarana del lugar, Yabu fue hasta donde se encontraba Yuya, le abrazo por la cintura frente a sus clientas, un poco de actuación era bien recibida en el lugar, al oído se dirigió casi en un murmullo le hizo saber que alguien más lo esperaba, dio un mordida a la oreja de Yuya y se marchó, por otra parte, el chico de cabellos más claros se despidió de aquel grupo de mujeres para dirigirse con la nueva clienta.

-¡Yuuyan~! ¿Cuánto tiempo?- Una chica de cabellos oscuros le saludo.
-¡Hibari-chan! Bienvenida- Tomo asiento junto a ella.- Hoy te ves muy linda-Sonrió, tomo unas copas y sirvió un poco de champagne.
-¡Debería! Esto-señalo su vestido-no fue nada barato- río, Yuya le dio una copa y brindaron.

Takaki apoyo totalmente su cuerpo en el sillón, la chica hizo lo mismo, solo que ellas uso al joven como respaldo, coloco su cabeza cerca del cuello de Yuya. Disfrutaban de unas deliciosas fresas cubiertas de chocolate, Yuya se las daba en la boca a Hibari.

-Yuya…¿Te puedo preguntar algo?- Yuya un poco desconcertado accedió.- Te ves triste…-dijo Hibari.
-¿P-porqué o dices Hiba-chan?- trato de ocultar su nerviosismo con una sonrisa.
-Tu mirada luce así…-se separó de el para verlo de frente.
-Estoy bien…-trato de convencerla…y al mismo también.
-No me engañas- lo miro preocupada.
-No te puedo engañar, ¿Verdad?-
-¡Soy muy observadora!- hizo un tic de superioridad- Si quieres que alguien te escuche, yo lo hare, tú lo haces, has escuchado hasta mi más grande estupidez- dijo seria- Toma-coloco una tarjeta en las manos de Yuya- lo digo bien, si necesitas que te escuche, aquí puede localizarme.
-Gracias...Hibari-chan- débilmente agradeció y guardo aquel papel.
-Nos vemos Yuuyan, aún tengo pendientes- se levantó de su asiento, Yuya por cortesía hizo lo mismo, la acompaño a la salida y antes de irse la chica lo abrazo.
-Todo saldrá bien- quiso dar ánimos al chico. Y con algo de melancolía, Takaki regreso a terminar su turno, atendió a unas cuantas chicas más, actuando “natural”, llegó la hora en que sus actividades concluían, se despidió con una galante sonrisa y salió del lugar, Kota ya no estaba por el lugar, lo vio salir un poco antes de que finalizara su labor, se dirigió de nueva cuenta a su habitación para cambiarse sus ropas y ponerse algo más cómodo, se alejó de su hogar.


Caminaba por la ciudad sin rumbo alguno, caminaba para despejar su mente, pero irónicamente eso le recordaba a Kota y sin querer llego a la calle donde lo vio por primera vez, esta vez el cielo era oscuro por la noche, vio como ese instante se reflejaba ante él, ¡era tan dulce ese niño!, ¿Cómo un niño tan amable, ahora adulto podía hacerle tanto daño y bien a la vez?, no lo sabía con certeza, pero quizás él tenía algo de culpa, llevo una mano a su cabeza y comenzó a frotarla lentamente, estaba exasperado, bajo la mano y frustrado camino hacia otra parte.
Se dirigía a una cafetería, a la cual siempre iban juntos, desde niños, sin duda alguna era un masoquista, sonrió amargamente, entro al establecimiento, tomo asiento en una mesa, la que siempre usaban, al fondo con vista a la calle, miro el menú y ordeno, la comida sin él no sabía bien, dio el último bocado y pidió un café. Con su mirada perdida en su taza, decidió marcharse, saco su billetera y tomo lo sufriente para pagar, se levantó, alzo la mirada y vio a Kota, pero en ese instante se le partió el corazón, iba con otro chico, un niño apenas, lo beso frente a todos sin pudor alguno, ¡en mal momento se le ocurrió ir a ese café! , al café donde ellos DOS iban, respiro profundo para tomar valor, tendría que pasar junto a ellos, quería pasar desapercibido como tantas veces ya lo había hecho, pero Yabu le llamo.



-continuara~-

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[viñeta] "Don't cry"

miércoles, 2 de noviembre de 2011

♫: The boys(English ver.)- SNSD
♥:con sueño pero con ganas de bailar "the boys" XDDD
Think: mi güeris sexy -sunny- es tan hermosa ;A;♥!


Lalalalala girls generation make u feel the hits -canta- ok ya~ algun dia la bailare ;A;!!!!!
El icon dedicado a mi hada-cuñada-Mokoni
(?) pasemos a lo que nos truje :D!!!!!

Título: "Don't cry"
Autor: Yo -sarahi XD-
Dedicado: Mokoni
Parejas: MoriKoni ♥ (RyutaroxMokoni)
Género: aptos para todos :DDD y hetero...por si no se las olian (?) XDD
Extensión: Viñeta (970 palabras)
Summary: solo dire: estrellas♥, Mokoni y Ryu chibis
Notas: -canta "the boys"- girls generation make u feel the hits (8)~ ok ya e_e!!! pues se lo prometi a mi bella Mokoni y pues esto lo tenia pero no tenia personajes y decidi hacerlo morikoni♥ XDDDDDDD es muy ñoño...p.d. trate de que no fuera emo y fue un exito supongo...ves que te digo que luego ciertas cosas influyen en mis fics..."eso" no influyo...easdasdas~ que te guste mi bella idol

Douzo~

-¿Te dejaron ir Mokoni-chan?- Pregunto un pequeño que apenas iba en primer grado de primaria, tomo asiento junta a ella y le robo un bocado de su comida.
-No…-la pequeña contesto algo triste.
-A mi tampoco…-aquel pequeño bajo la mirada.
-Es que es muy tarde Ryu-chan, eso dijo mi mama-lo miro- Realmente quería ir a ver esa lluvia de estrellas-continuo hablando Mokoni, parecía que quería llorar, Ryutaro se entristeció un poco.
-No llores, tengo una idea, ¡vayamos a escondidas!- sonrió.
-¿Eh?, ¿y si nos descubren? O ¿nos pasa algo?- dijo con preocupación pero considerando la idea del pequeño Ryu.
-¡Yo te cuidare!- coloco sus manos en jarras, luciendo seguro de lo que decía- Además estaremos en el parque- dijo.
La pequeña se ruborizo un poco, aun así no estaba totalmente convencida en ir, pero sus ganas de ver que aquellos astros en el cielo, eran grandes y no muy segura decidió ir con el.
-Nos vemos en tu patio a las 12:15 p.m., la lluvia de estrellas será a las 12:40, antes de la una estaremos en tu casa- comento todo su plan el pequeño Ryu.

Así quedaron de acuerdo, terminaron su refrigerio y se dirigieron al salón de artes, era su próxima asignatura, ahora tenían que ver como salir de casa sin ser descubiertos.

Ya era la media noche, al parecer no había nadie ya despierto, bajo las escalares para ir a la sala, lo hacia cuidadosamente.
-Mokoni-chan ¿sigues despierta?- su hermano pregunto cuando la vio al pie de las escaleras.
- Vi…vine por un vaso de agua- con nervios le contesto a su hermano, quien noto el nerviosismo de la pequeña, eso y que no tenia la pijama puesta, pero no hizo mucho caso, se para junto a ella y le revolvió los cabellos, Mokoni hizo un pequeño puchero y fue hacia la cocina por su “vaso de agua” y regreso a la sala, ya no había nadie, era el momento, sujeto las llaves de repuesto que tenía su madre escondidas en un cajón de la lacena, de puntitas y con mucho cuidado salió hacia su patio, miro su pequeño reloj de forma de osito y ya eran las 12:10, junto sus manos para frotarlas y hacer un poco de calor, de repente sintió como algo tocaba su hombro, abrió la boca para dejar escapar un grito pero algo la callo, era una mano.
-Soy yo, Ryu- susurro el pequeño. La niña casi desmayada quito la mano de Ryu de su boca.
-¡Tonto! Me asustaste…-llevo una de sus manos a su pecho, tratando de tranquilizar a su acelerado corazón.
-¡perdón Mokoni-chan!-se inclino ligeramente- vámonos…-

Salieron del patio trasero de la casa de Mokoni y después de caminar unos cuantos metros, la pequeña rompió el silencio.
-¿Tuviste problemas para salir, Ryu?- ladeo su cabeza, para verlo mejor.
-No muchos, mama se quedo trabajando en el hospital y papa se durmió, ¿Tu?.-
-Solo uno, mi hermano me vio…pero no me dijo nada.-

Siguieron por las calles oscuras alumbras por los focos de los postes de luz, llegaron al parque, ya eran las 12:30, buscaron un lugar donde ellos creían que las estrellas se verían mejor, cerca de la resbaladilla era el espacio ideal, estaba despejado y dentro del parque no había mucha luz, los pequeños tomaron asiento debajo del juego, esperando a la hora en la que en el cielo algo pasaría, hacia viento, muy fuerte, el cual provocaba que los columpios se movieran, el rechinido del metal friccionándose ponían nerviosa a la pequeña Mokoni, en eso un perro comenzó a aullar, Ryutaro miro a su lado y vio que Mokoni estaba a nada de llorar, se acerco a ella y la abrazo.
-No llores- le susurro tratando de calmarla.
-Tengo miedo, Ryu…- una pequeña lagrima se derramo.
-No llores, ¡yo te cuido!- limpio aquella gotita de agua salada- ¡Mokoni, mira!-el niño señalo hacia el infinito y unas líneas blancuzcas tiñeron el firmamento oscuro, dejando su rastro por donde pasaban, se levanto y ayudo a la niña a levantarse, por ese instante, Mokoni sonrió, ambos niños esperaron a que esas estrellas fugaces desaparecieran de sus vistas.

-Ven, vámonos a casa- Ryutaro extendió su mano y sujeto la de Mokoni, marcharon devuelta a casa, aun ese viento frio estaba presente.
-Hace frio…-musito Mokoni, Ryutaro paro y solo la mano de ella, se quito la bufanda azul que traía y se la coloco a la pequeña.
-¿Así está mejor?- sonrió Ryutaro, como lo dijo, cuidaría de ella, Mokoni sonrojada asintió levemente.
En la puerta de la casa de Mokoni, la pequeña le devolvió la bufanda y se la acomodo a él.
-Nos vemos mañana- le dio un pequeño beso en la frente para después despedirse de ella.
-Ryu…-La pequeña sujeto la chamarra del niño-llámame cuando llegues a tu casa ¿Si?- dijo Mokoni, no estaría tranquila hasta saber que el llego bien.
-Ok, yo te llamo- sonrió Ryutaro.

Mokoni dijo adiós y entro a su hogar, sigilosa como un ratón, encendió la luz de la sala para esperar aquella llamada.
-¿En donde estuviste?-
-¡oh no!- pensó Mokoni, giro para ver quién era, su hermano, quien estaba sentando en las escaleras.
-¿Fuiste a ver la lluvia de estrellas?- Mokoni guardo silencio por unos segundos.
-No le digas a mama…-miro hacia abajo.
-No diré nada, pero ya sube a dormir- dijo serio su hermano.
-pero… ¡tengo que esperar a que Ryu llame!- reprocho la niña, en eso comenzó a sonar el teléfono, Mokoni corrió y cogió el teléfono, era Ryu reportándose, colgó.
-¿Ya?-
-Si…-
El par de hermanos subieron a sus respectivas habitaciones, a la mañana siguiente, Ryutaro se acerco a ella y le dio una pequeña foto de las estrellas que venía en el periódico, le sonrió y fueron a su salón, por razones así, Mokoni comenzó a querer a Ryutaro un poco más.

-Fin- 
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[mini-serial] "Gracias a ti" -YabuKaki-

martes, 18 de octubre de 2011

♫: The Boys - SNSD
♥: amorosa (?) XD
Think: Sunny de rubia es hermosa ;AAAAAAAAAAA;!!!
Bueno~ nuevo trauma...The boys RLZ!!!!! amo el outfit! el bailecito ysadasdasd Sunny es bella...diria mia...pero Jessica se enoja (?) -xDDDD luego porque me dicen de cosas u_u- asdasdsa~ bueno ya.
ahhh~ ni enterada que tenia ese icon de Takaki...lo que hace mis ataques de bajar icons a diestra y siniestra XD
douzo~

Título: "Gracias a ti"

Autor: Yo -sarahi XD-
Parejas: YabuKaki...y de seguro habra otro JUMP :D!
Género: no se...sinceramente ando de perezosa..pero es como muchos otros (?)
Extensión: mini-serial *esto no pasa de 3 o 4 capitulos*
Summary: ...me da pereza XD

Notas: SUPER-ULTRA-HIPER-MEGA-ALFA-BETA-FAIL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! DDDDX!!!! en serio...no me gusta, es lo primero que no me gusta porque siendo sinceras...me gusta lo que escribo si no no lo subiria...xDD otra cosa...empieza chibis...pero despues seran como los conocemos hoy en dia...el titulo se le ocurrio a mi hermana quien...bueno sabe de lo que va y dijo que le quedaba,,,cualquier bronca sobre ella XDDD
Dedicado: Haruki, Saku, ellas me animaron a subir aunque no sabe de que va XD a Hibari por su amor a esta parejita douzo~
*////*////*////*

Aún era un niño cuando lo conoció, cuando entro a este lugar, solo en esa calle tan lúgubre, solo en aquella ciudad que a tan temprana edad le dio duras lecciones de vida, no sabía cómo su mundo dio un cambio drástico, solo sabía que si quería vivir, debía enfrentarse a lo que sea.



Llovía con un intensidad, agravando cada vez más, la gente buscaba refugio en algún lugar, él no podía hacer eso, no tenía un lugar a donde ir, camino un poco, frio y hambre es lo que sentía, su pequeño cuerpo no tenía alimento alguno desde hace varios días, “¿terminaría todo aquí?”, era una cuestión que hacía eco en su mente, lanzo una mirada triste al cielo gris, recargando su peso en la pared, cayendo lentamente al piso, sus parpados pesaban, su fuerza era inexistente, aun miraba al cielo, sus ojos dejaron de ver por un momento, sintiendo las heladas gotas de lluvia caer sobre el cómo pequeña agujas, de pronto dejo de sentirlas, extrañado entreabrió sus ojos, logrando ver a un niño frente a él, de su edad aparentemente, atajando las lágrimas que el cielo dejo caer.


-Te ves mal- Dijo el niño que sostenía un paraguas amarillo.
-Estoy mal…-
-¿Tienes hambre?-
-Mucha…-
-¿Y frio?-
-También…-
-¡Como yo!, ¡vamos a comer algo!- extendió la mano y con una sonrisa que le ilumino el día al otro pequeño, Sorprendido cogió la mano que lo ayudaba, había pasado tanto tiempo desde la última vez en que alguien fuese amable con él.
-¿Cómo te llamas?- su voz fue tan cálida que sentía como esa calidez lo envolvía.
-T-Takaki Yuya- torpemente se presentó.
-Yabu Kota, ¡vamos Yuya-chan!- Trato de cubrirlo con el paraguas, sujetando su mano con la suya, provocando que Yuya sintiera algo de nervios.


Caminaron un poco entre las calle húmedas por la lluvia, llegando a un edificio con un letrero que cubría parte de la fachada, en el cual solo pudo leer “Host Club”, el niño que lo ayudaba se dirigía a ese edificio de lo más normal, al ver la intención de querer entrar, el otro niño, Yuya, por inercia detuvo su andar, parando al otro chico, su mirada lo decía todo, dudaba en entrar a ese lugar, pero con la misma calma que transmitía, Kota, contesto su duda, “aquí vivo”, dijo y entro al edificio, esperando a que el pequeño de ropas mojadas fuera detrás de él, no espero mucho, ya estaba aún lado suyo, cerro su paraguas.


Parte del fleco le cubría la cara empapada, Yabu lo noto, levanto su mano para quitárselo de su visión y continuaron su caminar, llegaron al último piso gracias al elevador, atravesaron un pasillo ligeramente oscuro, Kota abrió una puerta y paso a la habitación, Takaki lo siguió, Kota le busco de ropa seca y una toalla, le pidió que se cambiara en lo que el encontraba algo para comer, se dirigió al refrigerador, saco un poco de leche, la vacío sobre dos tazas y las calentó en un microondas, llamo a Takaki para que tomase asiento en una de las sillas de la mesa, dándole la leche tibia que les vendría bastante bien.


-Espérame un momento, ¿Si?.- Dio un sorbo a su taza y salió, quiso protestar pero Yabu ya había partido, después de unos minutos, el niño que se fue, regreso, con una bolsas con paquetes de comida.
-No sé qué te gusta, así que traje de todo, ¡comamos!- dijo Kota, Yuya alegremente asintió con la cabeza, tomo un paquete y lo destapo, era una ensalada, tenía jitomates, ¡como los detestaba!, pero ahora los apreciaba más.
-¿Por qué estabas ahí?- la pregunta de Yabu le desconcertó un poco, fue algo directo, dio un bocado a su comida y con la mirada fija a un punto rojo de su ensalada contesto.
-Porque no tengo a donde ir.-
-¿Eh? ¿Y tu familia?-
-ya no tengo una…-le dolía decir eso, alguna vez la tuvo, pero así como siempre estaba con él, así se fue.- murieron…en un accidente, su auto choco con otro y ya no se mas, me llevaron a un orfanato, pero escape…no me gustaba estar ahí- dejo salir una lágrimas.
-Lo siento, no debí preguntar- con cierta culpa, trato de consolar a Yuya.- ¿pero porque escapaste?.-
-No lo sé…simplemente lo hice, ¿y tus padres?, ¿Viven aquí?- trato de cambiar el tema.
-Yo también no tengo padres- Yuya lo miro atónito.
-Pero yo no los conocí o no los recuerdo, quizás me perdí, quizás me dejaron, pero gracias a eso te conocí.- dijo con una dulce sonrisa.- Y si quieres, te puedes quedar a vivir aquí, seguro el señor Yamamoto acepta.-
-¿En serio? ¿Puedo?- tener un techo donde pasar la noche y quizás más tiempo era algo que no podía dejar pasar.
-Sí, pero…tendrías que trabajar aquí, es una forma de pago por el lugar…-
aun con lo del trabajo no le parecía mala idea, no iba a la escuela por obvia, no tenía nada que perder.
-¿De qué?- indago el pequeño Yuya, de pronto alguien entro a esa habitación.
-¡ah! Señor Yamamoto , bienvenido-
-Hola Kota, ¿y el?- pasando su mirada sobre Yuya.
-Es mi amigo, pero no tiene a donde ir, ¿puede quedarse?-con cierto respeto pregunto al señor, quien le dio una “revisión” rápida de arriba abajo al pequeño Yuya.
-Puede, pero ya sabes, tendrá que trabajar, ponlo al tanto y solo pasaba a verte.- dio media vuelva y se marchó.
-Entonces…¿me puedo quedar?- con timidez cuestiono.
-¡solo si quieres!- exclamo algo contento el otro pequeño. Yuya acepto, Yabu le dijo en que consistiría su trabajo.
-Serás algo así como un “host”, sabes hay muchas mujeres que vienen, no sé por qué, pero algunas de ellas han perdido hijos…de cierta forma buscan un consuelo, otras vienen por “placer”. –


Yuya estaba sorprendido, alguna vez escucho sobre los “host club”, pero nunca con niños como anfitriones, ahora no le convencía quedarse, Yabu noto “el miedo” en la cara de Yuya, quizás no se explicó bien en lo último, trato de calmarlo diciéndole que no había razón de cual preocuparse, lo de placer no tenía nada que ver con “abusos”, lo dijo porque gustaban de consentir a niños, Yuya seguía dudoso.


-Si ellas intentaran hacerte algo, ¡Yo te defenderé!- con un gesto serio le prometió Kota a Yuya, tomo un ligero color rojizo y accedió a quedarse…algo le decía que debía.


Los días pasaban y conforme a estas, el pequeño Yuya pudo notar que no era tan malo el trabajo, no como se lo imaginaba, solo era dejarse consentir por señoras adineradas, quienes le decía lo lindo y adorable que era, dejarse “querer” por extrañas, como la Sra. Matsumoto.


-¡Yuya!-grito alguien- Ve por una botella de champagne.-


-¡Sí!- el pequeño corrió hacia la bodega en busca de lo que le encargaron, entro a la habitación, en encendió la luz y visualizo lo que necesitaba y con la misma prisa con la que fue, se marchó, pero tan rápido era su andar que tropezó y cayó, soltando aquella bebida que al momento de tocar al piso, el vidrio se rompió, liberando el líquido que encerraba .


-¡oh no!- estaba asustado, pues muchas veces los otros chico le advirtieron que no rompiera nada o Yamamoto lo reñiría. Yabu fue a su búsqueda, lo mandaron, pues el otro niño se demoró, su sorpresa al encontrarlo, fue verlo en el pasillo en cuclillas, escondiendo su rostro entre sus rodillas, sollozando un poquito.


-¿Qué te paso?- Kota pregunto preocupado.
-Kota…- Lloriqueo el más pequeño- Yo…tropecé, me caí y se rompió- señalo la botella rota.
-Pero, ¿no te paso nada malo?-
-No…pero la botella- Exageraba cada vez más.
-¡No importa!- trato de tranquilizarlo.
-¡Pero Yamamoto se enojara!-


Estaba aferrado a esa idea, Yabu quiso calmarlo, pero era casi imposible, Yuya entro en una catarsis, Kota debía tranquilizarlo, no estaba muy seguro de lo que iba a hacer, pero aun así lo realizo, coloco sus manos sobre los hombros del pequeño Yuya, quien ya tenía unas lágrimas sobre sus mejillas, lo acerco a él y de un momento a otro le planto un beso, corto y rápido, ante esto Yuya se quedó en shock, Kota se separó de él y con una voz muy decidida le dijo:


-¡Yo te dije que te cuidaría! -


-continuara-
*////*////*////*
MATENME ;AAAAAAA;!
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